FUENTES TURBIAS VI (MEKOROT: SEXTO Y ÚLTIMO INFORME DE AVANCE SOBRE LOS RECURSOS HÍDRICOS DE RÍO NEGRO)

Ex y actuales. La ex gobernadora de Río Negro Arabela Carreras a los abrazos con Yitzhak Aharonovich, actual presidente de MEKOROT (y ex subcomisario de policía, ex jefe de policía en Cisjordania, ex jefe de policía del Distrito Sur de Israel, ex ministro de Seguridad Interna, y ex un montón de otras cosas[1]), luego de la firma del contrato de consultoría entre el CFI y esa empresa israelí. A la izquierda, el actual secretario general del CFI, Ignacio Lamothe; a la derecha, aplaude Wado de Pedro, ex ministro del Interior de la Nación. Fue el 13 de febrero de 2023. Fuente: https://australnews.com.ar/nota/5247/la-empresa-israeli-mekorot-realizara-una-consultaria-del-agua-en-rio-negro/

 

Repasemos:

El Anexo A («Descripción de los servicios») del contrato entre el CFI y MEKOROT para la realización de un Plan Maestro para el Sector Hídrico en Río Negro contiene un Plan de Trabajo dividido en siete etapas (que en el cuerpo del contrato figuran como servicios de consultoría separados, no como etapas de una sola cosa), a saber:

Etapa 1. Análisis de la situación actual del sector agua en la provincia de Río Negro.

Etapa 2. Proyecciones de la demanda del sector del agua en la provincia de Río Negro y la oferta de recursos hídricos, ambos considerando la influencia del cambio climático.

Etapa 3. Evaluación y propuesta una Autoridad de Regulación de Servicios de Agua Potable y Saneamiento.

Etapa 4. Evaluación de la necesidad de desalinización de agua para el abastecimiento de agua potable en localidades de la Región Sur y en poblaciones de la Zona Atlántica de la provincia de Río Negro y las alternativas técnicas existentes.

Etapa 5. Planificación, optimización y acompañamiento a nivel Provincial del reúso de los efluentes generados en las plantas de tratamiento de líquidos cloacales.

Etapa 6. Evaluación integral para la modernización del canal Pomona-San Antonio.

Etapa 7. Cálculo del valor económico del agua.

 

La Etapa 1 (el primer informe de avance) la desarrollé en esta publicación.

La Etapa 2 (segundo informe de avance) en esta otra.

La Etapa 3 (tercer informe de avance) en esta otra.

Las Etapas 4 y 6 (cuarto informe de avance) en esta otra.

La Etapa 5 (quinto informe de avance) en esta otra.

En esta publicación abordaré el informe correspondiente a la última etapa, la Etapa 7: Cálculo del valor económico del agua (VEA). (Lo citaré simplemente como Informe VI.)

 

En la Conferencia Internacional de Dublín sobre Agua y Medio Ambiente (CIAMA), celebrada en enero de 1992, se estableció una serie de principios, entre ellos el VEA: «El agua tiene un valor económico en todos sus diversos usos en competencia a los que se destina y debería reconocérsele como un bien económico» (Informe VI, p. 5). Este reconocimiento lo encontramos también en los Principios Rectores de Política Hídrica de la Argentina, de 2023 (Informe VI, p. 6).

Lo que implica que los usuarios deben sí o sí pagar por el agua. Un pago que puede corresponder a varias cosas, en Río Negro al menos a dos: a la prestación del servicio (lo que el usuario paga por lo que le llega de agua pública a la red), o al el derecho de uso del agua pública. En nuestra provincia a lo primero se lo llama canon y a lo segundo regalía (en otras provincias es exactamente al revés) (Informe VI, p. 6 y 7). En este sexto informe MEKOROT aborda el cálculo de la regalía entendida de esa forma.

Situación del VEA en Argentina

1- Todas las provincias analizadas (desde la p. 7 a la 52 el Informe VI repasa la situación en varias provincias) reafirman su derecho originario sobre los recursos naturales existentes en sus territorios, en consonancia con la Constitución Nacional (Informe VI, p. 52).

2-Hay una serie de usos que no requieren permiso especial (uso personal, abrevado del ganado en tránsito, riego de jardines, etc.) (Informe VI, p. 53)

3-Hay usos especiales que requieren de un permiso o concesión: acá figuran los usos agrícola, piscícola, industriales, energético, etc. En Río Negro hay algunos de estos usos que son muy particulares, como el de innivación (producción de nieve artificial), o el de defensa contra heladas (Informe VI, p. 53).

El cálculo del VEA varía mucho de provincia en provincia: en algunas se toma en cuenta la cuenca hidrográfica, la zona del establecimiento que utiliza el agua,  la disponibilidad del recurso (en Río Negro, por ejemplo); otras provincias optan por lo fácil y toman en cuenta valores fijos para cada tipo de uso (Informe VI, p 54).

En general, la metodología utilizada para el cálculo del canon/regalía (en Río Negro, regalía) se basa en aplicar una tarifa por m3 de agua, por hectárea empadronada, o mediante una fórmula específica (Informe VI, p. 55). En Río Negro, el cálculo por volumen se aplica para el abastecimiento humano, industrial, minero, petrolero, envasado de agua, recreativo y turístico, ganadero, uso eventual; en cambio, el uso de agua para riego, sea el sistema público o privado, y para defensa contra heladas se cobra por superficie o por tarifas fijas, de manera que no se incentiva el ahorro (Informe VI, p. 55).

Ninguna provincia toma en cuenta la huella hídrica (o sea el volumen total de agua dulce utilizado para producir los bienes y servicios consumidos por una persona, organización o comunidad, incluyendo tanto el uso directo como indirecto del agua); en Buenos Aires se la menciona en la legislación sobre el canon de UAP (Uso de Agua Pública), pero hasta hoy no se la ha podido aplicar (Informe VI, p. 55).

El uso para generación de energía presenta una metodología distinta. Generalmente, el monto del canon/regalía es un % de la energía generada asociado al valor de la energía. En Río Negro es un 1% de la facturación por ventas al Mercado Eléctrico Mayorista (antes era un 5%).[2] La legislación provincial además contempla la posibilidad de cobrar en especie, o sea en electricidad, a través de la Empresa de Desarrollo, Hidrocarburífero Provincial (EDHIPSA).[3]

 

Y en Río Negro

En Río Negro el valor del agua se establece a partir de lo que indica el nuevo Código de Agua de 1995 (Ley N° 2.952), que reemplazó al anterior para ajustarlo a la reforma constitucional de 1994 (Informe VI, p. 57). El nuevo Código de Agua (Arts. 43-46) establece de manera taxativa la obligatoriedad del pago de una regalía por el uso del agua pública (Informe VI, p. 60). Concretamente, su Art. 43 establece que «Los titulares de derechos privativos o especiales sobre las aguas públicas o de derecho de uso sobre los demás bienes integrantes del dominio público hídrico, ya se trate de personas públicas o privadas, por su condición de tales y con independencia del uso efectivo del recurso, están obligados a abonar una regalía. La autoridad de aplicación fijará anualmente el valor de la regalía teniendo en cuenta la naturaleza del uso, los caudales efectivamente empleados y las circunstancias propias de cada tipo de utilización. Asimismo, fijará las modalidades para su pago» (Informe VI, p. 56).

El DPA ha sido el responsable de estructurar ese cobro por los usos del agua pública. (El nuevo Código de Agua dispone el empadronamiento de los usuarios anteriores a la sanción de la Ley N° 2.952, quienes tenían dos años para presentarse ante el DPA, pero aparentemente ese proceso nunca fue completado, de manera que hay usuarios viejos que nunca han pagado esa regalía (Informe VI, p. 58).

El DPA reconoce 15 usos de agua pública: 1) agua potable para uso humano, 2) abastecimiento humano en hoteles, campings y villas turísticas, 3) servicios públicos de riego agrícola, 4) riego agrícola privado, 5) riego de parques, jardines y campos deportivos, 6) industrias en general e industria hidrocarburífera, 7) uso recreativo-turístico, 8) generación hidroeléctrica, 9) uso no consuntivo, 10) uso ganadero, 11) piscicultura, 12) uso eventual, 13) sistematización de mallines, 14) defensa contra heladas, y 15) agua para innivación  (Informe VI, p. 60-61).

El cálculo para el valor de la regalía para esos usos no es el mismo. La Res. del DPA N° 231/2023[4] establece la forma en que se calcula el valor económico del agua en cada caso. Hay una misma fórmula de cálculo para los usos 1-7, 10, 11. El monto de la regalía a abonar surge de valores como el Costo Básico de la Regalía (Cb), expresado como un monto por volumen en los usos 1, 2, 6, 7, 10, 11, 12, o como un monto por litro por segundo y por hectárea en los usos 3, 4, o como un monto según el rango de hectáreas en el uso 5.

Además del Cb, la fórmula de cálculo que mencioné toma en cuenta un factor de disponibilidad y calidad del recurso hídrico (Fd), que considera los usos prioritarios, las mediciones existentes en cuanto a cantidad y calidad, y las previsiones de afectación futura (Informe VI, p. 62); un coeficiente de uso industrial y no industriales (Ku); y la cuota de agua efectivamente utilizada en el periodo de facturación (T).

La formulita de cálculo es la siguiente:

 R= Cb x Fd x Ku x T

 

Uso de agua en la industria hidrocarburífera

El esquema actual, diseñado a partir de un estudio de dos profesionales del DPA, se viene implementando desde 2014 (Informe VI, p. 62). Ese estudio pudo establecer, entre otras cosas, «el costo del tratamiento del agua de recuperación secundaria para poder ser reutilizada en la formación productiva cuando los yacimientos hidrocarburíferos alcanzan su madurez y el petróleo ya no fluye por su propia presión» (Informe VI, p. 63). Ese valor ronda una media de U$D 4/m3.

Por su parte, el valor de la regalía se fija de la siguiente forma: R= 1m3 (volumen de agua utilizada) x $1.446 (valor del litro de gasoil en el ACA de Viedma al 5/1/2025) x 1,70 (un coeficiente*) = $ 2.458,2.

(*Este coeficiente no ha sido siempre el mismo, en 2014 arrancó siendo 0,33, Informe VI, p. 64)

Es decir que, reconoce MEKOROT, «para la industria continúa siendo más conveniente inyectar 'agua fresca' a la formación productiva ($2.458/m3 = U$D 2,46/m3) en lugar de tratar el agua de recuperación secundaria (U$D 4,00/m3)» (Informe VI, p. 63).

Obviamente, cada provincia cobra distinto. MEKOROT ofrece una tablita al respecto (Informe VI, p. 64).

 


Para entender la fila de Neuquén, hay que ir al Anexo I de la disposición de la Dirección Provincial de Recursos Hídricos N° 54/09.[5] Allí se indican los distintos usos de la industria hidrocarburífera (U.3): U.3.1 Inyección para Recuperación Secundaria; U.3.2 Plantas de Tratamiento Gas/ Petróleo; U.3.3 Refrigeración; U.3.4 Otros Usos en Instalaciones Hidrocarburíferas. El coeficiente ɤ está sujeto a lo determinado por la autoridad de aplicación.

En la tablita se observa que la única provincia que discrimina los valores para convencional y no convencional es Mendoza (como vemos este último es un 33% más caro).

En Neuquén, desde el 1° de julio de 2026, el canon por cada metro cúbico de agua utilizada en perforaciones no convencionales va a equivaler a 2,5 litros de combustible Oil Grado 3 de YPF (el valor de 2.277 que figura en la tablita equivale más o menos a un litro de gasoil), y desde el 1° de enero de 2027 ascenderá al equivalente de 3 litros por metro cúbico.[6] Por supuesto, las operadoras de Vaca Muerta salieron a quejarse por esta medida del Rolo, alegando que el agua regalada las posicionaba mejor con respecto al petróleo de la cuenca Permian.[7]

Volviendo a Río Negro. «Es importante mencionar que el UAP del sector hidrocarburífero aporta más del 90% de la recaudación anual de las regalías que ingresan al Departamento Provincial de Aguas (sin contar lo percibido por la generación hidroeléctrica en la región del Comahue), y presenta también la tasa más alta de cobrabilidad, por todo ello es una variable muy importante para el financiamiento y sostenimiento de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos en la provincia de Río Negro» (Informe VI, p.  65).

El UAP representa un costo importante en alguno de los yacimientos de recuperación secundaria de Río Negro, y es que, a medida que va declinando el rendimiento del mismo, es necesario inyectar más agua a la formación para extraer el mismo volumen de hidrocarburo, por lo que el costo en concepto de UAP aumenta su participación en los costos de producción. En cuanto a porcentaje (costo del UAP sobre el costo de extracción), hay una variabilidad de la incidencia que va desde un 0,250% (Catriel Oeste, el yacimiento que menos agua consume por barril producido) a 8,612% (Entre Lomas, el que más agua consume por barril producido). El promedio es de  4,079% (Informe VI, p. 66).

(Un informe técnico de un consultor privado estima, para una planta proyectada en el bloque no convencional La Escalonada, al sur de Rincón de Los Sauces, un consumo de 0,7 barriles de agua (0,11 m3) por barril de petróleo producido, bastante menos que en la cuenca Permian.[8] Pues bien, en promedio, las cinco áreas de recuperación secundaria en Río Negro, Señal Picada, Punta Barda, Catriel Oeste, 25 de mayo-Medanito, y Entre Lomas, dan un promedio de 1,22 m3 de agua por barril de petróleo: 11 veces el volumen de agua previsto para el petróleo no convencional de Vaca Muerta, al menos en La Escalonada. Informe VI, Tabla 13, p. 66.)

Con respecto a los pozos no convencionales, y con los datos en la mano (teniendo como base la utilización de 120.000 m3 por pozo, y un costo de construcción de U$D 10.000.000 por cada pozo), MEKOROT estima que la incidencia del valor de la regalía en concepto de UAP en la construcción de un pozo no convencional ronda el 2,86%. En el caso del yacimiento no convencional de Confluencia Norte, con tres pozos, la incidencia del canon del agua considerando 10 años de producción (la vida útil estimada para cada uno de los pozos) alcanza un 0,07637% de impacto sobre la inversión total (Informe VI, p. 67).

En definitiva, «queda demostrado que el valor de incidencia de la regalía de uso de agua pública en la producción petrolera difiere fuertemente si se evalúan yacimientos Convencionales o No Convencionales» (Informe VI, p. 67).

Con respecto el cálculo de la Regalía por Uso de Agua Marítima (UAPm) y demás bienes integrantes del dominio público hídrico marítimo (DPHM), clave en el nuevo escenario hidrocarburífero que plantea Weretilneck, MEKOROT propone que el cálculo de la regalía tome en cuenta 1) el costo lineal en pesos ($) por ductos y mangueras emplazadas dentro del DPHM; 2) el costo en pesos por área del DPHM ocupada por boyas, buques y anclajes; 3) el costo en pesos por el uso de agua de mar; 4) y un coeficiente que tiene en cuenta la variación del precio del barril de petróleo o del gas (Informe VI, p. 68, 69).

Para el punto 1, debería tomarse en cuenta la longitud de los ductos, y el costo por metro lineal del ducto.

Para el punto 2, el área ocupada por las boyas, buques y anclajes, y el costo en pesos por metro cuadrado de ocupación. (Este costo varía en función de la densidad poblacional y de si se trata de áreas protegidas o no.)

Para el punto 3, el volumen de agua efectivamente utilizada en el período de facturación; un factor de disponibilidad del recurso hídrico; y el valor del litro del Gasoil Grado 3 vigente en la estación de Servicio del Automóvil Club Argentino (ACA) de la ciudad de Viedma.

Para el punto 4, el precio promedio del petróleo o gas en el último año; el precio actual del de petróleo o gas; factores de ponderación para el precio actual y el promedio; y una variable de ajuste en función de producto transportado (Informe VI, p. 70).

 

Uso de agua para riego

Sistema privado de riego agrícola.

De este sistema participan productores que «toman a su cargo la construcción, operación y mantenimiento de (un proyecto de riego), tomando el agua de un curso o cuerpo de agua superficial o desde un acuífero subterráneo» (Informe VI, p. 71). En el sistema privado, el mantenimiento de los canales, bocatomas, sifones, en fin, de toda la infraestructura asociada al proyecto de riego, está a cargo de los productores en forma directa, sin que medien esos entes públicos integrados por productores y regulados por el DPA que son los consorcios de riego, que son propios del sistema público y que le cobran un canon a esos productores para realizar ese mantenimiento. A los productores del sistema privado solo les corresponde pagar la regalía por el uso del agua pública establecida en el Código de Agua, aunque MEKOROT destaca que hay una cantidad importante de usuarios en esta categoría que no están empadronados por el DPA, del orden de casi 60.000 ha (contra 61.129 ha empadronadas) (Informe IV, p. 75).

Esta regalía, que se cobra desde 1998, se calcula en función del cupo de agua autorizado por el DPA, establecido a partir de las hectáreas que el productor declaró que pretende regar, y del caudal de agua que pretende utilizar (Informe VI, p. 71). (Esto último con independencia de las hectáreas efectivamente en producción, Informe VI, p. 75.) Su valor actual es de $1.184/ha/año (Res. N° 297/2025), y se liquida en forma semestral (Informe VI, p. 72).

A nivel provincial, y considerando todas las cuencas, Valle Medio y Valle Inferior son las subcuencas con más hectáreas regadas bajo este sistema (28.309 y 28.300 respectivamente) (Informe VI, Tabla 18, p. 83).

Sistema público de riego agrícola

De este sistema participan productores que utilizan sistemas oficiales de riego, los cuales fueron construidos por el Estado en distintos momentos del siglo pasado, con anterioridad a la sanción del Código de Agua en 1996, e incluso a la creación del DPA en 1961 (Informe VI, p. 76, 79): prácticamente todo el Alto Valle cae en esta categoría (con 39.862 ha correspondientes a la cuenca del Neuquén, y 4.298 ha a la cuenca del Negro, Informe VI, Tabla 18, p. 83).

Traspasados los sistemas de riego y drenaje de la Nación a la provincia (concretamente al DPA, en 1992), estos pasaron a ser operados por consorcios públicos (no estatales) (Informe VI, p. 79), «o por la Sociedad Anónima del Estado ‘Generación y Riego S.A.’ que presta esos servicios para el DPA, en aquellas áreas que nunca fueron Consorciadas (Gral. Conesa, Valcheta, etc.) o en las áreas que tuvieron Consorcios y hoy los mismos se encuentran intervenidos (Río Colorado, Catriel, Margen Norte, etc.)» (Informe VI, p. 77). A partir de la sanción de la Ley N° 3.465 en 2000 se regularizó la situación de 7 u 8 consorcios.

Por H o por B, al DPA se le hizo imposible cobrar a esos consorcios la regalía en concepto de UAP, aun cuando «(a) este tipo de uso se le asigna un valor de regalía equivalente a la mitad de la que abonan los usuarios de riego privado ($592 anuales, conforme a lo establecido en las Resoluciones 231/2023 y 297/2025). No obstante, ni siquiera esta reducción ha sido suficiente para regularizar el pago». (En negritas en el original.) (Informe VI, p. 80). «En este contexto, resulta fundamental que el DPA adopte una posición más activa e implemente mecanismos efectivos para el cobro de la regalía» (Informe VI, p. 81).

Porque si todos se empadronaran y pagaran, dice MEKOROT, Río Negro podría ir a la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) y al Comité Interjurisdiccional del río Colorado (COIRCO) a disputar por los cupos con mejor fundamento (Informe VI, p. 81).

Seguidamente MEKOROT pasa a desarrollar su propuesta para el cálculo de la regalía por el UAP para riego agrícola, tanto para el sistema privado como para el público*, destacando que la nuestra cobra por ese concepto mucho menos que el resto de las provincias (Informe VI, p. 81).

*(Con estos números sobre la mesa; considerando todas las cuencas de la provincia, y los dos sistemas, el privado y el público, Río Negro cuenta con 164.844 hectáreas bajo riego, de las cuales 103.715 corresponden al sistema público, Informe VI, Tabla 18, p. 93.)

Lo primero que propone es considerar un único valor de regalía, tanto para el sistema público como el privado «para unificar criterios» (Informe VI, p. 84).

¿Qué criterios serían esos?

A modo de ejercicio/propuesta, toma el presupuesto asignado para obras de riego del DPA en dólares para 2024 (1.648.440) y lo divide por la superficie total en hectáreas actualmente regada (164.844). Y ¡Santo Remedio!, la cuenta da un redondo U$D 10 por hectárea ($15.290 a setiembre de 2026), que podría tomarse como el precio de referencia para la regalía anual (Informe VI, p. 84).

Si bien MEKOROT reconoce que el salto en los valores de las regalías así calculados es significativo (el valor del agua de riego para los del sistema público se multiplicaría por 26, y por 13 el del sistema privado), el monto anual a pagar sigue siendo «insignificante»: el valor de una pizza de las que come Prat Gay (Informe VI, p. 84).

MEKOROT refiere que, en países subdesarrollados como el nuestro, el costo asociado al riego ronda el 6% del costo de producción (el cual obviamente depende del tipo de cultivo). A modo de ensayo, MEKOROT propone una simulación: restarle el 6% del costo de producción por cultivo al canon máximo anual de riego (OJO: no habla de la regalía, que es precisamente lo que se está calculando) (Informe VI, Tabla 21, p. 86).

MEKOROT reconoce que las regalías así calculadas se dispararían: por ejemplo, para un productor de peras y manzana, el costo de esa regalía treparía a U$D 737, 7 dólares/hectárea (Informe VI, Tabla 21, p. 86). Por eso, MEKOROT propone establecer una regalía fija para todo el mundo (el mundo rionegrino) de U$D 10 por hectárea a aplicar en forma gradual.

A partir de la p. 87, MEKOROT aborda el análisis de cuánto impactarían estos nuevos valores en los costos de producción, en un escenario de U$D 5/ha, y U$D 10/ha.

En el primer escenario, se afectaría un máximo de 0,4% de la rentabilidad por hectárea promedio (en Valle Medio y Valle Inferior), y valores menores para el costo de la fruta (menos del 1% en todos los casos). En cuanto a la recaudación, para la provincia representaría una recaudación de U$D 824.220 al año, considerando el sistema público y el privado (Informe VI, Tabla 22, p. 88).

En el escenario de U$D 10 por hectárea, la rentabilidad por hectárea promedio se vería afectada en un máximo de 0,8% (en Valle Medio; 0,7 en Valle Inferior) y una recaudación anual de U$D 1,65 millones al año (Informe VI, p. 90). Igual que en el caso anterior: el costo de producción no impacta más de un 1%.

Y MEKOROT se entusiasma con una regalía de 15. Ahora lo recaudado treparía a U$D 2,47 millones. Y la rentabilidad por hectárea promedio afectada no superaría 1,1% en Valle Medio y Valle Inferior (Informe VI, Tabla 24, p. 91). En cuanto a los costos de producción, el caso de mayor impacto le corresponde a la soja c/riego por mangas. Aquí el gasto anual es el 1,5% del costo anual por ha (Informe VI, p. 92).

Ya que estamos ¿qué pasaría si cobramos 20? (Informe VI, p. 93). Entonces recaudaríamos U$D 3,3 millones al año, en tanto al productor le significaría apenas un máximo de 1,5% de la rentabilidad por hectárea promedio (en Valle Medio). En el caso del impacto, el gasto anual en la producción ese costo anual treparía como máximo a un 1,5% por hectárea (soja c/riego por mangas).

Para 2050, los impactos sobre la rentabilidad siguen siendo marginales en todos los escenarios: «la mayor regalía anual de los ejercicios realizados (U$D 20/ha/año) equivale a 1,5% de la rentabilidad anual de las iniciativas planificadas para el Valle Medio del Río Negro, que involucran 6 proyectos por un total de 114.299 ha (año 2023) y cuya célula de cultivo está mayormente representada por alfalfa (invernada + forraje, 49,5%), commodities (maíz, trigo, soja, girasol, 32,4%), hortalizas (12,6%) y frutales (5,5%)» (Informe VI, p. 95).

Y así podríamos seguir hasta U$D 737, 7 dólares/hectárea para peras y manzanas, que es lo que MEKOROT evidentemente considera lo ideal a cobrar.

 

El agua pública también se utiliza para regar parques, jardines y campos deportivos. Actualmente a los 11 empadronados en la provincia que pagan por este concepto se les cobra según una resolución del DPA (la N° 297/2025) que establece un monto fijo por bimestre por hectárea, y ahí en la p. 95 MEKOROT pone los costos (imagino que desactualizados). Por ejemplo, una cancha de futbol, que andará en poco menos de una hectárea, paga por bimestre un poco menos de $30.000 por bimestre (una pizza de Prat Gay por mes). MEKOROT propone mantener esos índices pero cambiando la fórmula de actualización: en lugar de aplicar el índice de inflación, propone utilizar una fórmula similar a la que se aplica al uso de agua para riego agrícola («reflejando variaciones propias de la actividad, tales como el costo de insumos, energía, mantenimiento e inversiones en infraestructura», Informe VI, p. 96).

 

Agua para la generación hidroeléctrica

Hay dos situaciones aquí: la que corresponde a los ríos interiores y la que corresponde a los ríos compartidos con otras provincias.

Vamos primero con la segunda situación. Al comienzo, las empresas concesionarias pagaban en concepto de regalía por la generación hidroeléctrica lo que estipulaba la Ley nacional N° 15.336/1960, que era un 5% del valor de la generación; 5% que en nuestro caso se dividía entre las provincias que comparten el río (Informe VI, p. 96). En los 80’s ese 5 pasó a un 12: 6% por cada provincia (Ley 23.164).

Aquí MEKOROT pone la pausa y transcribe un artículo de opinión de un ingeniero del DPA publicada en el «Libro de los 50 años del DPA» (Informe VI, p. 97) en donde el autor comenta cómo, los funcionarios del DPA consiguieron, a comienzos de la década del 70 (mediante la promoción del Decreto N° 934), que las regalías de las represas interprovinciales no fueran a parar a Rentas Generales de la provincia, y sí a un Fondo Hidráulico Provincial, creado por Ley N° 285 del año 62 (la misma ley que crea el DPA) y a cargo del organismo (Informe VI, p. 98).

Todo cambió con Menem y sus privatizaciones. A partir de allí cada central hidroeléctrica comenzó a pagar distinto, en función de la energía generada y la potencia disponible. Luego hubo una serie de modificaciones como la exclusión de la variable «potencia disponible» y el congelamiento de tarifas. Lo cierto es que, nos dice MEKOROT, y esto me parece importante, hoy la provincia (o sea el DPA) no está recibiendo lo que le corresponde por ley (Informe VI, p. 101). Por ejemplo, para el año 2024, a Río Negro (al DPA) le habrían escamoteado unos $1.875.213.585 (casi 2 mil millones de pesos: un millón trecientos mil dólares) (Informe VI, p. 101). Por esa razón hay una demanda de la provincia que actualmente duerme en la Corte Suprema de Injusticia.

En el marco de la licitación de los nuevos contratos (las concesiones de los 90 ya vencieron) las provincias pusieron sobre la mesa el recalculo de las regalías hidroeléctricas por parte de las operadoras y el cobro de regalías por el uso del agua pública (cosa que hasta ahora las operadoras nunca han hecho). Esto último la provincia lo estableció mediante la Ley provincial N° 5.707 sancionada en 2024, que dispone que las concesionarias deben pagar un monto no mayor al cinco por ciento (5%) del monto facturado por toda venta que el Concesionario del aprovechamiento hidroeléctrico realice al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Es decir que esta nueva regalía provincial que se agrega a la anterior establecida por la ley nacional, también queda atada a la generación.

Generación hidroeléctrica en ríos interiores.

Actualmente Río Negro posee cinco centrales hidroeléctricas interiores (hay otras tres proyectadas[9]): cuatro sobre los canales de riego de los ríos Negro y Neuquén (Guillermo Céspedes en Pomona, Valle Medio, con 5.520 Kw de potencia instalada; Julián Romero, en Cinco Saltos, con 7.800 Kw de potencia instalada; César Cipolletti, en Cipo, con 6.800 Kw de potencia instalada; General Roca, en Fiske Menuco, con 1.200 Kw de potencia instalada) y una (Salto Andersen, con una potencia instalada de 7.860 Kw) sobre un canal multipropósito del río Colorado (Informe VI, p. 103). (El punto débil de estas centrales, con excepción de Guillermo Céspedes y Salto Andersen, es que generan solo durante la temporada de riego.)

En el caso de las centrales privadas, se les cobra (a partir de 2016) una tarifa del 16% de la Generación Bruta a Precio Promedio del Nodo Neuquén para el período correspondiente al de liquidación. Esto de acuerdo con el Art. 4 de la Resolución N° 231/23 del DPA (Informe VI, p. 104). A MEKOROT en principio esto le parece bien, pero recomienda modificar ese artículo de manera de no tomar como referencia el Nodo Neuquén sino el valor en el Sistema Interconectado Nacional (SADI, Sistema Argentino de Interconexión), entre otros detalles a modificar.

Actualmente, hay seis centrales privadas menores en la provincia (Informe VI, p. 105). Tres sobre el río Escondido y tres sobre el arroyo Baguales (Informe VI, p. 105 y 106) (Estas sobre el arroyo Baguales son propiedad del catari Abdulhadi Mana A Sh Al-Hajri y del tenista Gastón Gaudio.[10]) La más grande es la llamada Central Hidroeléctrica de Pasada* Río Escondido (CHiPRE) de 12,7 MW, propiedad de Joe Lewis, que es el único proyecto hidroeléctrico privado de la provincia habilitado por ley (por la N° 4.615/2010), no por resolución del DPA. Hay una ley posterior, la N° 5.404, sancionada el 25/11/2019 (últimos días de la gobernación de Alberto Weretilneck), que modifica el artículo 6º y deroga el artículo 7º de la N° 4.615, en relación al funcionamiento de la Central Hidroeléctrica de Pasada Río Escondido.

*(De pasada significa que no requiere de la construcción de una represa y un embalse. Las centrales construidas sobre los canales de riego son de este tipo.)

Con respecto a esto último, el legislador Marcelo Mango se preguntó y se respondió «¿(p)or qué la modificación propuesta por el Ejecutivo, que fue finalmente aprobada por la bancada oficialista, resultó ser un una ley a medida de los intereses del británico o un regalo para Lewis? Brevemente: la empresa Central Hidroeléctrica Lago Escondido S.A. (de ella estoy hablando), incumplió con la parte a la que estaba obligada según el art. 6° (a la postre modificado) que establecía que la empresa de Lewis debía construir una estación transformadora en la zona de Los Repollos (en cercanías de la localidad de El Bolsón) y en caso de que no lo hiciera ‘El incumplimiento del referido cargo acarreará la extinción de la presente concesión’. Joe Lewis no cumplió con esta y otras obligaciones pero, sin embargo, el gobierno de Río Negro lo premió otorgándole una nueva concesión por dos años más mediante la sanción de la Ley N° 5.404» (proyecto de Declaración N° 560/2023).

(Cabe destacar que la central de Lewis fue también denunciada por vender energía al sistema nacional a precios muy por encima del promedio, incluso si se compara con otras hidroeléctricas.[11])

En cuanto al monto que paga en concepto de regalías la central de Lewis, la Ley N° 4.615 establece un cobro de regalías de un doce por ciento (12%) del importe total por la venta de la energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) durante los primeros cinco (5) años; en un catorce por ciento (14%) durante los siguientes cinco (5) años (es lo que está pagando Joe ahora), y del dieciséis por ciento (16%) a partir del décimo año y hasta finalizar la concesión (desde julio de 2027 hasta enero de 2041). La modalidad de pago será mensual (Art. 4).

En 2024, el total de lo que Joe Lewis pagó al DPA en concepto de regalías fue de $68.166.229. Esto es sumando a la CHiPRE las otras dos centrales que el dueño del Tottenham Hotspur Football Club posee en el río Escondido (Informe VI, p. 107).

 

Uso de agua publica eventual

Un montón de proyectos pagaron regalías por este concepto: la mayoría vinculados a la actividad hidrocarburífera: proyecto Duplicar, yacimiento Catriel Viejo, Lavado de Arenas, Estación de Bombeo (Terminal Roca), Minería, Canteras, Pozo de Loma Guadalosa, etc. En 2024, el DPA cobró por todo esto unos: $ 1.137.968.661,68 (lo que corresponde a un volumen de 545.005 m3) (Informe VI, p. 109). Desde 2017, el cálculo del valor de uso del agua pública correspondiente a este rubro sigue la misma metodología aplicada a la industria hidrocarburífera (Informe VI, p. 108).

 

Uso de agua pública para Innivación

Este uso fue reglamentado recién en 2023 (Resolución DPA N° 231/2023). La Res. N° 297/2025 (su  Art. 14) establece el costo básico como el «5 ‰ del máximo valor del pase diario registrado en la correspondiente temporada en el Centro de Esquí, y su liquidación se hará en forma anual al final de la temporada invernal (a partir del 5° bimestre)». Ese costo básico se incorpora a una fórmula que toma en cuenta, además, el volumen de agua utilizado (que sin duda aumentará con la intensificación del cambio climático) y la disponibilidad de la fuente (Informe VI, p. 109). A MEKOROT le parece que cobrarlo así está bien, que no hay que cambiarlo.

Refiere MEKOROT en su informe que el establecimiento que usa agua pública con ese propósito (sin nombrarlo, MEKOROT se refiere a Cerro Catedral[12]) no ha pagado un peso por innivación, por lo que «la deuda por estos conceptos está próxima a judicializarse» (Informe VI, p. 110).

 

Servicio de agua potable para consumo humano

Desde 2004, el DPA no le cobra regalías a ARSA en concepto de uso de agua pública (Ley N° 3.928/04). La exención abarca a las «empresas con participación estatal mayoritaria provincial o municipal, Cooperativas, Juntas Vecinales y organismos provinciales y municipales» (Art. 13) (Informe VI, p. 111).

Más allá de esto, en la provincia hay empadronados que pagan regalías por este concepto, con un Cb calculado en $11/m3 para el 2025, a actualizar con el índice de inflación. MEKOROT propone subirlo a $31/m3 (a ajustar cuatrimestralmente y manteniendo la liquidación bimestral) que es un 5% del valor del agua potable a granel establecido en el régimen tarifario de ARSA aprobado por el DPA (Informe VI, p. 112).

Agua para abastecimiento humano en hoteles, campings, villas turísticas, etc. (Informe VI, p. 113) Esta categoría de uso la planteó originalmente el DPA cuando se les cobraba a los prestadores del punto anterior (ARSA, cooperativas, etc.). Como estas quedaron eximidas del pago de regalías, MEKOROT propone unificar el valor para todo el mundo (rionegrino): 5% del valor del agua a granel (Informe VI, p. 113).

 

Uso de agua pública recreativo turístico

Refiere MEKOROT que cuando se estableció esta categoría se pensó en las flotadas sobre los cursos de agua de la provincia, pero nunca se lo aplicó por lo complejo del cálculo. Hoy no hay empadronados ni metodología de cálculo para este rubro (Informe VI, p. 114).

 

Uso no consuntivo (cuando el agua no se consume sino que se usa y se devuelve a su fuente)

Acá tampoco hay empadronados ni metodología de cálculo. «(E)ste tipo de clasificación se pensó para contemplar la generación hidroeléctrica o la piscicultura en jaulas, que finalmente fueron abordados desde ítems más específicos» (Informe VI, p. 114). MEKOROT propone directamente eliminar este rubro.

 

Uso de agua pública. Sistematización de Mallines

Según la Res. N° 231/13 (Art. 8), «Se define como Sistematización de mallines a toda obra de irrigación y rehabilitación que permitan un manejo adecuado del agua y la resiembra con pasturas, ello tendiente a mitigar los efectos de la desertización y deterioro de los mallines, obras éstas fomentadas desde el Estado provincial» (Informe VI, p. 115-116).

Hasta ahora no se han otorgado permisos, si bien el DPA ha fijado un valor anual de la regalía ($83.232) (Informe VI, p. 116).

MEKOROT propone mantener ese valor, pero actualizarlo, no por inflación sino mediante el índice para el uso agrícola.

 

Uso de agua ganadero

Actualmente, el DPA cobra semestralmente una regalía para uso ganadero, estableciendo un monto fijo basado en el volumen de agua consumido (en 2025, este monto fue de $56 por m3, según Res. DPA N° 297/25) (Informe VI, p. 116). Además, el DPA le cobra a cada ganadero un canon de $80.000 por mes y por toma en concepto de administración, operación y mantenimiento del Acueducto Ganadero Turístico que lleva agua desde el río Negro al sur del Depto. Adolfo Alsina (Informe VI, p. 116).

Los establecimientos de engorde a corral (feedlots, criaderos de pollos, cerdos, etc.) ubicados en otros puntos de la provincia obtienen agua de perforaciones. En este caso se les cobra realizando una estimación por cabeza de ganado, con un consumo por día por animal (65 litros en el caso de bovinos), considerando el déficit de humedad en campos de secano (Informe VI, p. 119).

MEKOROT propone cambiar esta metodología por otra más representativa del engorde a corral; concretamente, propone tomar el 1% del valor de la «carne en gancho» (que varía anualmente) e integrarlo en una fórmula que toma en cuenta el consumo: como en 2025 el valor de la carne en gancho fue de $7100, el valor del Cb (costo básico) sería de $71/m3 (Informe VI, p. 121): si el precio de la carne en gancho sube, el ganadero pagará más, aun cuando la pobre vaca bebiera lo mismo a lo largo de su corta vida.

 

Uso de agua para piscicultura

Este uso fue incorporado por el DPA en 2005. Obviamente, las jaulas instaladas en embalses aplican a este rubro.

Actualmente hay tres proyectos importantes sobre la margen rionegrina del embalse de Alicura, y otro sobre la margen rionegrina del embalse Piedra del Águila (Informe VI, p. 121). Hay una regalía volumétrica estipulada ($2/m3) que no se puede aplicar a las jaulas flotantes en embalses. Aquí MEKOROT dice lo obvio: hay que hacer lo que hace Neuquén. ¿Y qué hace Neuquén? Aplica una fórmula que toma en cuenta el tipo de piscicultura, la disponibilidad del recurso hídrico, el volumen de las jaulas (o de las piletas en territorio), y un valor mensual de la regalía básica expresada en pesos por metro cúbico (que en 2025 era $126/m3) (Informe VI, p. 122).

 

Uso de agua para industria

Río Negro contempla seis categorías distintas (algunas provincias no discriminan en categorías y aplican un valor único de regalía para toda la industria en general, Informe VI, p. 124).

Categoría I: Industrias de la Alimentación: Conserveras, Dulcerías, Jugueras, Sidreras, Bodegas, Lácteas, Pesqueras, Frigoríficos y Galpones de Empaque, Criaderos, Chacinados, Mataderos.

Categoría II: Industrias de la Construcción: Fábricas de materiales, metalúrgicas, aserraderos. Industrias Químicas en general, Textiles, Curtiembres, Estaciones de Servicio, Lavaderos de autos y camiones.

Categoría III: Usinas térmicas, Industria minera no metalífera.

Categoría IV: Industria minera metalífera.

Categoría V: Explotación de agua mineral, fabricación de bebidas cola, soderías y elaboración artesanal o industrial de cervezas.

Categoría VI: Frigoríficos sin circuito cerrado.

A cada una de estas actividades se le asigna un valor Ku (coeficiente de uso industrial, establecido por Resolución), que entiendo tiene que ver con la demanda de agua por parte de cada industria. En este sentido, la Categoría V tiene por lejos el máximo valor Ku, en tanto la IV (minería metalífera) le sigue, pero muy lejos (Informe VI, p. 123).

Hay una formulita que aplica a todos los usos industriales, que toma en cuenta el costo básico de la regalía industrial, expresada en $/m3 (a 2025, ese Cb era de $2,73/m3*), un factor de disponibilidad del recurso hídrico, el Ku que comenté, y la cuota de agua efectivamente utilizada en el período de facturación.

*(El costo básico de la regalía se actualiza por la inflación, Informe VI, p. 124.)

Con respecto a la Categoría I hay algunas cosas interesantes. «Cuando este proceso se inició, en 1998 (refiere MEKOROT), la Cámara de Galpones de Empaque y Frigoríficos de Fruta (CAFI) y la Cámara de Empresas Jugueras (CINEX) se opusieron firmemente a la aplicación de las regalías por Uso y Aprovechamiento de Agua Pública (UAP) a su actividad. Ante esta situación, intervino el Ministerio de Producción, que solicitó la aplicación de una tarifa promocional para estas industrias (actualmente de $0,87/m3). Como resultado, el valor fijado inicialmente fue muy bajo y, aunque ha sido actualizado según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), continúa siendo significativamente inferior al de otras actividades” «Como conclusión, teniendo en cuenta todos estos comentarios y análisis, se entiende que el DPA debe aumentar este valor, al menos en un primer escalón» (Informe VI, p. 128).

Para no demorarme mucho en esto, daré un salto e iré directamente al cálculo de estas dos últimas categorías.

Categoría III b Minería no metalífera. Actualmente se cobra $48,59 /m3 (Informe VI, p. 137). A MEKOROT le parece poco, y recomienda que el DPA suba el monto.

Categoría III c Arenas de fracking. Actualmente las canteras de arenas de fracking pagan $48,59 /m3, lo mismo que las canteras de otras cosas. A MEKOROT le parece que ese valor debe actualizarse teniendo en cuenta el índice de actualización del Gas - Oíl (grado 3) (Informe VI, p. 139).

Categoría IV. Actualmente ese monto es de $133,28 /m3. De nuevo; a MEKOROT le parece poco: «De esta comparación surge que hay más provincias que cobran valores mayores de regalía que Río Negro (Tierra del Fuego, Mendoza, Neuquén y Santa Cruz), siendo menos las Jurisdicciones que cobran por debajo de lo que establece Río Negro (La Rioja, Catamarca y Salta). Además, se puede observar que de las 4 Jurisdicciones que están por encima, 3 son Patagónicas; en función de lo antes comentado se considera que Río Negro debe aumentar este valor de Regalía» (Informe VI, p. 140). (Las negritas son mías.)

Sin nombrar a CALCATREU, propone un ‘ejercicio preliminar’ para calcular de qué forma se le podría sacar más a Patagonia Gold en concepto de regalías por el uso de agua pública: «Este proyecto minero contempla una producción estimada de 100 onzas de metal dore (oro + plata) por día. Considerando que a nivel internacional de la onza de Oro cotiza a U$D 3.3264, asumiendo para este ejercicio que el metal dore cotiza a un 80% valor de la onza de oro; con esta información se podría inferir como valor de producción diaria de $266.080.000. Si a este valor bruto se le aplica la incidencia de la regalía del agua para el petróleo no convencional, que es muy baja e igual a 0,07 % (ver sección 3.1.1. Uso de agua en la Industria Hidrocarburífera) se puede afirmar que en éste yacimiento la apropiación para la regalía alcanzaría el valor de $186.256/día y, considerando que el yacimiento consumiría 380m3 de agua, cada metro cubico se podría cobrar a $490/m3 (bastante más elevado que los $ 133,28 del valor de regalía actual)» (Informe VI, p. 141).

 

Luego de analizar las distintas categorías, MEKOROT aborda el cobro por el uso de Dominio Público Hídrico, que es, por ejemplo, el que les correspondería pagar a las petroleras que desean cruzar un río con puentes, cables, cañerías que afecten cauces, lechos, subsuelo, riveras, etc. de cursos de aguas naturales o artificiales (canales) (Informe VI, p. 144). Por este uso el DPA hoy cobra un arancel que varía en función de la obra, por ejemplo, cruzar un caño por el río Negro le sale a la empresa $ 3.378.627, y cruzar un canal principal  $1.125.526 (Informe VI, p. 144). En 2024 se gestionaron 8 trámites de cruces que representó un ingreso de $ 5.812.295 (Informe VI, p. 145).

Después MEKOROT repasa los distintos índices de ajustes del valor de las regalías, inclinándose finalmente hacia el Índice de Precios de Materiales de Construcción de Río Negro (IPMC, elaborado por la Dirección de Estadísticas y Censos de Río Negro) (Informe VI, p. 157).

Desde la página 157 hasta el final del Informe, MEKOROT nos explica, por el mismo precio, lo bien que se hacen las cosas en Israel.

 

 



[1] Wikipedia refiere la siguiente anécdota sobre esta persona: «El 16 de junio de 2009, Aharonovich generó controversia por un comentario que hizo durante una reunión con un detective de policía encubierto en la Estación Central de Autobuses de Tel Aviv. Después de que el detective se disculpara por su aspecto desaliñado durante la reunión, Aharonovich respondió que se veía tan sucio como un «Araboosh», un insulto hebreo que se traduce aproximadamente como «árabe sucio». Varios miembros del Knesset (el parlamento de Israel) lo denunciaron como racista tras ello, y posteriormente se disculpó». Lo que Wikipedia no informa es si les árabes aceptaron esa disculpa. https://en-wikipedia-org.translate.goog/wiki/Yitzhak_Aharonovich?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

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