FORTESCUE: HAY PLAN B

  



El Plan A era comenzar en 2026, como muy tarde, con la construcción de la infraestructura para su proyecto de hidrógeno verde «Pampas» (en relación con esto, les invito a leer mi publicación de diciembre de 2021 Cómo un multimillonario australiano salvará el planeta desde Río Negro: el proyecto Pampas): cientos de aerogeneradores (¿400? ¿800?) en el Área Natural Protegida (ANP) Meseta de Somuncura (cuyo Plan de Manejo el gobierno de Río Negro intentó modificar para permitir su instalación), líneas de transmisión para transportar la energía desde la meseta hasta la costa; una o más plantas de desalinización, uno o más electrolizadores, una o más plantas de amoníaco, y un puerto de aguas profundas en Playas Doradas (Sierra Grande). Pero Fortescue (Fortescue Future Industries hasta mediados de 2023) debió recular en su plan a mediados de 2022 («pausar», fue el término que cuidadosamente eligió la empresa megaminera australiana para definir lo que hicieron [1]), por la oposición de las comunidades indígenas y las organizaciones ambientalistas, pero también por la constatación empírica de que Alberto Weretilneck, senador nacional en 2022, pero candidato seguro a suceder a la gobernadora Arabela Carreras en 2023, no creía en nada de eso del hidrógeno verde (lo de Weretilneck fue siempre el petróleo y la megaminería: extractivismo del clásico, invito a leer mi publicación El capitalismo verde y el capitalismo negro se muestran los dientes en Playas Doradas).

Como premio consuelo, y ante la posibilidad cantada del abandono del proyecto Pampas (y el papelón político que esa deserción hubiese implicado), Arabela Carreras ofreció a Fortescue un negocio redondo e igualmente verde: el Parque Eólico Cerro Policía (PECP) (que no queda en Cerro Policía sino en Rentería, paraje ubicado en el centro-oeste de la provincia de Río Negro), por el término de 60 años, y con todas las autorizaciones ambientales del caso, por U$11 millones pagaderos en 30 años. [2], [3] Esa cesión fue de las últimas medidas que tomó Arabela Carreras como gobernadora: lo hizo promulgando la Ley N° 5.672/2023 mediante Decreto N° 1.197/2023).

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del PECP, que era parte del paquete transferido a la empresa del magnate Andrew Forrest, fue realizado por la consultora EZCURRA & SCHMIDT S.A para INVAP SE (la empresa estatal rionegrina autora del proyecto original) y aprobado a puertas cerradas en 2016 (siendo Weretilneck gobernador). [4] De todas formas, como los australianos no se quedaron con el proyecto tal como estaba sino que lo modificaron, debieron presentar un nuevo EIA; lo hicieron en 2025: el (de aquí en más) EIA actualizado.

Hoy el gobierno de Río Negro hace lo que no hizo en 2016: convocar a una audiencia pública como paso previo a la aprobación del EIA. La convocatoria fue fijada para el 19 de marzo de 2026 (un jueves) a las 10 hs en la escuela de Cerro Policía, no en Cipolletti, que es la cabecera del ejido municipal dentro del cual se localiza el paraje Rentería (Cerro Policía en cambio se ubica por fuera del ejido municipal de Cipolletti).

Con respecto a esto, llama la atención la poca injerencia de Cipolletti en todo el procedimiento de evaluación ambiental del PECP (procedimiento que debería culminar con la Autorización Ambiental del proyecto, Ley N° 3.622 Art. 18). En el EIA actualizado hay una referencia a la «complejidad jurisdiccional» del proyecto que parece querer justificar lo que en mi opinión es una clara decisión de ningunear al municipio por parte de la provincia (pp. 336 y 337 del documento Expediente). Ciertamente, Cipolletti debería implicarse más en este proyecto (del cual sus vecines no tienen ni la más pálida idea) que afectará uno de los pocos puntos de interés turístico natural que posee, de acuerdo con las páginas de Internet oficiales de la provincia, como esta.

 

 

Figura 1. Monumento Natural El Anfiteatro, uno de los sitios turísticos naturales que se promocionan en la página de Internet del Ministro de Gobierno, Trabajo y Turismo de la provincia de Rio Negro.

 

Una perlita. En la misma página de Internet  (consultada el 12 de febrero de 2026), hay, desde hace mucho tiempo y sin que nadie haya advertido el error, una foto del Valle de la Luna Rojo (correspondiente al ANP municipal Paso Córdoba de Fiske Menuco) en lugar del ANP Valle Cretácico (Figura 2): un pequeño papelón.

 

 

Figura 2. ANP Valle Cretácico, Cipolletti (pero la foto es del ANP Paso Córdoba, Fiske Menuco). Los del Ministerio de Gobierno, Trabajo y Turismo lo  promocionan pero se ve que no lo conocen.

 

 

 Figura 3. Mapa del ejido de Cipolletti, ampliado sobre la margen sur mediante ley 2.189/1987 (en color carne), mostrando la ubicación del PECP (en rojo). EIA actualizado p. 337 del documento Expediente, disponible en la página de Internet de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático (SAyCC) de la provincia de Río Negro.

 

En esta publicación comentaré  algunos aspectos sueltos del EIA actualizado, que estuvo a cargo de ECOTÉCNICA  AMÉRICA LATINA SA (consultora que ya hizo estudios de impacto ambiental de otros parques eólicos, como el Parque Eólico Los Arroyos, en el Depto. Lihuel Calel, provincia de La Pampa, ubicado a 5 km de la Reserva Natural Pichi Mahuida) y que consta de cuatro tomos. El tomo II es el estudio de impacto ambiental propiamente dicho; el III son los anexos, y el IV los estudios de línea de base (el tomo I es un resumen ejecutivo). Los tomos I y II se pueden descargar directamente de la página de la SAyCC, de la carpeta «Estudio de Impacto Ambiental». Los cuatro tomos integrados en un único PDF se pueden descargar de la carpeta «Expediente». [5]

Como podrán imaginar, el EIA actualizado concluye que está todo bien, que adelante con el parque eólico, que sus impactos serán mínimos o nulos.

 

Cuestiones generales y algunos detalles técnicos del proyecto

En principio, el parque eólico (que en realidad parece que son dos, PECP 1 y PECP 3 de 145,5 MW cada uno con 23 aerogeneradores, pero integrados en un único proyecto, EIA actualizado p. 713 del documento Expediente) posee como objetivo la generación de energía eléctrica, no para la producción de hidrógeno verde (como se planteaba en el Plan A de Fortescue) sino para inyectarla al SADI (Sistema Argentino de Interconexión) del que todes nos servimos (un punto a favor del proyecto: el único). De hecho: Fortescue está recortando sus proyectos de hidrógeno verde en todo el mundo (un botón de muestra del pinchazo de la burbuja del hidrógeno verde a escala mundial) aunque sin sacar los pies del plato financiero de las renovables. [6][7] Siempre en principio, el negocio de los australianos pasa ahora por la venta de energía a CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima) y eventualmente la venta de bonos de carbono. [8] Si mañana vuelve la ilusión por el hidrógeno verde, Fortescue podrá tomar electricidad de la red y emplearla en eso («Esta energía será destinada inicialmente al mercado eléctrico, y a futuro podría utilizarse para alimentar una planta de producción de hidrógeno verde» [9]).

El EIA actualizado reconoce que el EIA de 2016 sigue vigente, pero justifica su actualización en las nuevas tecnologías y la nueva vinculación al SADI que propone Fortescue.

El PECP, con una capacidad instalada de ~300 MW, se halla ubicado en un predio de 5.070 ha sobre la meseta de Rentería (no en Cerro Policía, como comenté): hasta aquí no hay diferencia con el proyecto original (EIA actualizado p. 11 del documento Expediente). Sí hay diferencia en otros aspectos, por ejemplo, en el número y tamaño de los aerogeneradores. Originalmente eran 91 aerogeneradores de 3,3 MW c/u, con una altura de 84 m a la altura del eje del rotor, y un diámetro de rotor de 112 m (EIA 2016 p. 27); ahora son menos, 46, pero más grandes, de 6,5 MW (46 X 6,5= 299 MW) con unos 100 m a la altura del buje del rotor, y un diámetro de rotor de 171 m (EIA actualizado p. 13 del documento Expediente). En el proyecto actual también hay cambios en el número y tipo de estaciones transformadoras y, como comenté, en la vinculación con el SADI. (Con respecto al de 2016, el nuevo proyecto evita la construcción de una nueva Línea de Alta Tensión de 33 km de 132 kv desde el PECP hasta la ET Chocón Oeste, evitando los impactos ambientales asociados a ese tendido. Se aprovecha la LAT existente de 500 kv y se instala una estación transformadora elevadora 132 kv / 500 kv dentro del mismo predio, encargada de elevar el nivel de tensión de 132 a 500 kv.)

La vida útil mínima del proyecto es de 25 años, «(s)in embargo, Fortescue prevé que en un plazo de 25 años habrá avances tecnológicos que permitan mejorar las máquinas actuales y, por lo tanto, estos avances se incorporarán a la actual tecnología y naturalmente se prolongaría la vida útil del parque (repotenciación)» (EIA actualizado p. 512 del documento Expediente). (La cesión del uso de la tierra fiscal cuenta con eso, ya que es por 60 años, EIA actualizado p. 83 del documento Expediente.)

 


 
Figura 4. Mapa del PECP, tomado del EIA actualizado (p. 16 del documento Expediente).

 

Los aerogeneradores serán más grandes que los aerogeneradores más grandes instalados en toda América Latina. Al día de hoy, los que ostentan ese título son los aerogeneradores del parque General Levalle de YPF Luz, en Córdoba, de 6,2 MW (un parque de 155 MW de capacidad instalada con 25 aerogeneradores) y 204 m de altura (entiendo que contando las palas): la altura de tres obeliscos o dos cohetes Saturno, el cohete de las misiones Apolo a la luna. [10]

El EIA actualizado menciona que la instalación de los aerogeneradores del PECP implicará el paso de enormes grúas con capacidad para 600 y 750 toneladas, grúas de apoyo más pequeñas, grandes camiones, y otros vehículos de menor porte (EIA actualizado p. 159 del documento Expediente). El EIA actualizado da otras precisiones: «Para cada aerogenerador se estima un convoy de 22 vehículos: 9 camiones con características especiales: 3 para las palas, 4 para las secciones de la torre, 1 para la góndola y 1 para el buje; más 6 camiones portacontenedores; más 6 vehículos de apoyo, señalamiento y escolta. Por lo que para el total de 46 aerogeneradores se estima alrededor de 690 camiones especiales distribuidos en varios meses, sin superar en un mismo día los 16 camiones» (EIA actualizado p. 158 del documento Expediente) (las negritas son mías).

El EIA actualizado no menciona por dónde irán todos esos vehículos: «El diseño de los accesos al sitio de las obras será realizado de acuerdo con la normativa vial vigente y será sometido a la aprobación de las autoridades viales competentes». Esto es todo lo que dicen, pero muchas opciones no tienen. Las palas y los otros componentes de los aerogeneradores seguramente llegarán al puerto de San Antonio Este (¿desde España? [11]); desde allí seguramente irán por la ruta nacional N° 23 y subirán por la provincial N° 6 hasta la intersección con la provincial N° 68. El resto de los vehículos tal vez hará lo mismo.

 

Lo que el PECP aportará en generación de empleos

La construcción del parque durará dos años, y se estima una carga media de 263 personas y picos de más de 450 personas (EIA actualizado p. 177 del documento Expediente). [12] Eso abarca todo: empleos directos e indirectos: obras civiles, obras eléctricas, transporte de materiales, montajes, puesta en marcha, transporte de personal, servicios de comidas y vianda, servicios de comunicaciones, servicios de limpieza y seguridad, provisión de agua, consultoría ambiental, servicios de seguridad e higiene, estudios de suelo, tecnología de hormigón: todo.

(OJO: en el EIA actualizado no se dice que sean trabajos permanentes, o regulares a lo largo del mes. En este sentido, por ejemplo, un mes, los australianos podrían requerir algo muy puntual por única vez, que ocupe a una, dos o más personas; esa acción, en el poroteo de la consultora, computa como una, dos o más personas en el rubro «manos de obra», al menos ese mes.)

Prácticamente toda la mano de obra se concentra en esos dos años de construcción. Durante la fase de operación (25 o 50 años) el PECP será manejado en forma remota por tres o cuatro personas (EIA 2016 p. 43; EIA actualizado p. 182 del documento Expediente). 

 

El impacto social del PECP sobre los pobladores del paraje Rentería

 

Figura 5. Mapa de pobladores en cercanías del predio (EIA actualizado p. 33 del documento Expediente).

 

Los lotes que habitan cuatro de esos pobladores que se muestran en la Figura 5 con números de identificación del 1 al 4 (Regino Tripailaf, Bernabé Carus, Jorge Carus, y Segundo Parada) ocupan predios fiscales, y poseen un permiso precario. (No hay razón para dudar de eso, pero me consta que, al menos uno de esos pobladores ha nacido allí; que su familia está allí desde hace muchos años, y que parte de su familia está sepultada en el predio. [13]) Esos pobladores fueron virtualmente obligados a firmar un acuerdo de coordinación con Fortescue «en el que declaran conocer el tipo de actividades que se llevarán a cabo y cómo afectará su normal desempeño» (EIA actualizado p. 35 del documento Expediente).

Lo de «virtualmente obligados» no es una exageración: en Áreas Naturales Protegidas Desprotegidas, comenté que ese acuerdo de compromiso se basaba en lo que la Legislatura había aprobado (como parte del Anexo C del Contrato de Cesión de Derecho de Uso aprobado mediante la Ley 5.672/2023, mediante la cual se aprueban los contratos celebrados entre Eólica Rionegrina S.A. y Argentina Fortescue Future Industries S.A) con el humillante título de Acuerdo de Subordinación, que impone a los ocupantes cláusulas como, básicamente, obedecer a la empresa en todo lo que la empresa les ordene. La única garantía que esos pobladores tienen de que se los respetará (sin peso legal alguno) es un comentario en el portal informativo de la Legislatura de Río Negro, en ocasión de la aprobación del dictamen de comisiones que dio pie al traspaso: «Cabe destacar que esas tierras son fiscales, pero están ocupadas por diez familias, a quienes se les respetará la actividad agropecuaria que desarrollan actualmente y se les suministrará un mejor servicio de energía eléctrica y comunicación» [14] (las negritas son mías). En los papeles, Fortescue no se compromete a tanto: solo a no instalar aerogeneradores a una distancia inferior a 50 metros de los corrales… a menos que deba hacerlo. En ese caso, la empresa se compromete a construirles corrales nuevos en otra parte. Lo mismo con las casas: Fortescue se compromete a no ponerles aerogeneradores a menos de 800 metros de las casas… a menos que deba hacerlo. En ese caso, se compromete a construirles casas nuevas iguales a las que tienen, en otro lugar (no sean ratas marsupiales [15]: constrúyanles casas un poco mejores, por lo menos). (Anexo I de la Adenda al contrato de compraventa de cesión de derecho de uso y compraventa de activos suscripto entre ERSA y Fortescue, setiembre de 2023.)

Eso sí, en el EIA actualizado (p. 35 del documento Expediente) Fortescue se compromete, «como parte de su compromiso con la población de la zona (…) (a dar) prioridad a la mano de obra local, tomando en cuenta los niveles de calificación exigida y disponible» (las negritas son mías). Palo y zanahoria, pero la zanahoria es de plástico y no la comerá nadie.

Parpadeo de sombras. El parpadeo de sombras o shadow flicker «no (es) (como se menciona en otro EIA) un efecto que automáticamente afecte la salud (sino) una molestia que se debe evitar en la medida de lo posible, mediante el diseño del Parque Eólico». [16] En relación a esto, los modelos realizados en el marco del EIA actualizado muestran que todos los pobladores se verían afectados por el parpadeo de sombras, pero no al punto de representarles una molestia: «No se espera que los receptores experimentan parpadeos de sombra con valores más altos que cualquiera de los recomendados por el IFC para el peor escenario. (El International Finance Corporation es una institución que forma parte del Grupo del Banco Mundial, y que se dedica a financiar proyectos privados, entre ellos de parques eólicos, [17] sobre todo en países en vías de desarrollo.) Se espera que el shadow flicker anual total más alto experimentado por cualquier receptor sea de 23,7 horas en el receptor 05 para el peor escenario» (EIA actualizado p. 651 del documento Expediente).

El receptor 05 es Montoya, con 23 horas de parpadeo al año distribuidas en 88 días. Estos valores de parpadeo de sombras, ¿le causarán una molestia a Montoya? La única forma de saberlo es preguntándole a Montoya, dentro de unos años, ya entrado en funcionamiento el parque eólico, porque los estándares utilizados a escala internacional se establecen mediante encuestas. [18] Se espera que el parpadeo de sombras no alcance a valores altos (de acuerdo con esos estándares), pero a los pobladores podría representarle una molestia. Esto lo saben perfectamente los autores del EIA actualizado, porque se atajan diciendo que: «(e)n caso de que el Proyecto genere perturbaciones por parpadeos de sombras una vez que esté en funcionamiento (o sea, si los pobladores se molestan por el parpadeo), se pueden lograr reducciones de parpadeos de sombra mediante diversos enfoques. Se podría aplicar una estrategia de reducción de la cantidad de turbinas para apagarlas durante periodos específicos del año y horas del día con el objetivo específico de mitigar los impactos de parpadeos de sombras en las residencias cercanas (comentario mío: esto no lo van a hacer nunca). Además, se pueden plantar hileras de arbustos a lo largo de los límites de las propiedades de las residencias afectadas para ayudar a protegerlas de los parpadeos de sombras» (EIA actualizado p. 652 del documento Expediente). (Comentario mío: OK, esta opción es más factible, aunque esas hileras de arbustos tardarían varios años en crecer. Además, ¿quién se supone que debería plantar y mantener esas hileras de arbustos? ¿El mismo poblador?)

Ruidos. Se realizaron mediciones del ruido ambiental en las viviendas de los pobladores. Pero el ruido de los aerogeneradores, al igual que el parpadeo de sombras, fue calculado en base a modelos. Y al igual que con el parpadeo de sombras, los estándares de ruido se basan en normas internacionales establecidas por el Grupo del Banco Mundial (EIA actualizado p. 189 del documento Expediente). La conclusión arribada es la cantada: «para ninguno de los receptores considerados se supera el nivel sonoro (…) recomendado por Grupo Banco Mundial para horario diurno y nocturno». Aquí cabe la misma consideración que para el parpadeo de sombras. Si molesta o no depende de un montón de cosas, sobre todo de la sensibilidad de cada persona. Yo puedo dormir con el ruido del ventilador de techo y mi esposa no, y seguro que ese ruido no supera el valor sonoro establecido por el Banco Mundial.)

Comunidades originarias. El EIA actualizado no reconoce ninguna comunidad cerca del predio del PECP (en el EIA de 2016 ni se las mencionaba). De todas formas, debería consultárselas, y contarse con su aprobación, ya que esta parte de la provincia de Río Negro, como todas las demás partes, pertenece al Wallmapu, el Territorio ancestral mapuche.

 

Figura 6. Comunidades indígenas del Departamento El Cuy reconocidas por Fortescue en su EIA (a partir de datos tomados del RENACI del INAI, a febrero de 2024) todas convenientemente ubicadas a más de 50 km del proyecto (EIA actualizado p. 37 del documento Expediente).

 

Impactos ambientales I: Chau estepa

Destaco lo consignado en el Plan de Manejo (pp. 124 y 125), que ya comenté en Áreas Naturales Protegidas Desprotegidas:

«El ANP Valle Cretácico si bien se encuentra ubicada en la provincia fitogeográfica del Monte, distrito de llanura y mesetas, cuenta con un valor agregado único, que es la presencia de un parche o isla de Estepa Patagónica, que abarca toda la sección superior de la meseta de Rentería, siendo una isla de biodiversidad única en su tipo, ya que al estar aislada cuenta con una alta tasa de especies endémicas, y especies representativas de flora como el neneo (Mulinum spinosum), la adesmia (Adesmia candida), el Neneo macho (Anartrophyllum strigulipetalum) y especies de gramíneas de racimo de Pappostipa, Coirónes; Festuca y Poa».

El EIA actualizado, por el contrario, no reconoce la presencia de especies endémicas locales (ni especies protegidas, ni en estados críticos de conservación) (p. 282 del documento Expediente), aunque destaca el rol ecológico del molle (Schinus johnstonii, mencionada en el Plan de Manejo pero en otro contexto), que no es una especie endémica, ni protegida, ni en estado crítico de conservación, pero sí «esencial en el ecosistema para el desarrollo de muchos grupos de aves y pequeños mamíferos» (EIA actualizado p. 282 del documento Expediente), al punto que, «frente a las últimas investigaciones, los molles se están constituyendo como una especie crítica para la restauración ecosistémica» (EIA actualizado p. 990 del documento Expediente). De hecho, el EIA actualizado recomienda «se tomen medidas para preservar sus ejemplares a la hora de intervenir el terreno», aunque dudo que las aves y pequeños mamíferos deseen cobijarse en esos molles, en medio de esos 46 ruidosos aerogeneradores de 200 m de altura, con palas de 50 o más m de longitud que cortarán la luz del sol en forma intermitente (causando un efecto de parpadeo de sombras), y cuyas puntas alcanzarán velocidades de 300 km/h. [19] Quizás la única ventaja para esas aves y pequeños mamíferos sea que estarán a salvo de los jotes (cabeza colorada y cabeza negra), aguiluchos y caranchos, todos los cuales vuelan a alturas comprendidas dentro de la categoría de «Riesgo Alto de Colisión» (EIA actualizado p. 299 del documento Expediente), por lo que seguramente desaparecerán del predio, por muerte violenta por colisión o por migración.

Continúo con el Plan de Manejo:

«A la vez, (el parche o isla de Estepa Patagónica mencionado en el párrafo anterior) representa la porción más septentrional de Estepa en todo el territorio provincial, con una significativa superficie, lo que la convierte en un importante valor de conservación, por lo que se sugiere expandir los límites actuales del ANP, para que abarque toda la meseta de Rentería y se proteja este fundamental bioma. A causa de lo antes mencionado es muy probable que en futuros relevamientos y estudios a campo, en este ambiente, se descubran nuevas especies para la ciencia» (Plan de Manejo, p. 125) (las negritas son mías).

 


Figura 7. EIA actualizado p. 277 del documento Expediente. Se muestra en este mapa que el PECP (Proyecto) y la meseta de Rentería en el que se emplaza el proyecto, se ubican en un parche o isla de estepa (Estepa arbustivo graminosa en las referencias), el más septentrional del territorio provincial, un importante valor de conservación de interés biogeográfico y evolutivo.

 

Conocemos qué medida dispuso Weretilneck ante esa sugerencia: hacer exactamente lo contrario; recortar los límites del ANP Valle Cretácico y declarar zona liberada a la meseta de Rentería para instalar allí el parque eólico de Fortescue. (Técnicamente, lo que hizo el gobierno provincial es recortar y compensar con otras áreas de distinta categoría, ninguna de las cuales compensa ecológicamente esa parte sacrificada de la meseta de Rentería.)

   

.Figura 8. Plan de Manejo Valle Cretácico, con sus límites definitivos («Propuesta nuevos límites») (Plan de Manejo, p. 201). Comparar con el mapa de abajo (Figura 9), que muestra cómo, con sus límites definitivos, el predio del PECP y la parte de la meseta de Rentería que lo comprende, quedan fuera del ANP Valle Cretácico. El recorte de la porción del ANP Valle Cretácico al norte de Arroyito seguramente tiene que ver con que por allí Weretilneck quiere hacer pasar el gasoducto y poliducto del proyecto Argentina NLG (YPF-ENI) desde Vaca Muerta al golfo San Matías. [20]

  

Figura 9. Mapa del predio del PECP (en amarillo) y su ubicación con respecto a las ANP de la región (1 es Valle Cretácico). Debo insistir que en diciembre de 2023, los límites del ANP Valle Cretácico fueron modificados para que, pese a lo recomendado en el mismo Plan de Manejo, la meseta de Rentería quede fuera del ANP Valle Cretácico (EIA actualizado p. 32 del documento Expediente Resumen Ejecutivo).

 

 

Figura 10. Fotomontaje presentado por Fortescue (EIA actualizado p. 145 del documento Expediente). Se muestran los molinos de 185 m de altura en un sector del predio que, hasta diciembre de 2023, quedaba comprendido en el ANP Valle Cretácico: el parche de estepa Patagónica. El Plan de Manejo del ANP Valle Cretácico considera que ese parche de estepa (el más septentrional de la provincia) es «único en su tipo”; «un valor agregado único» al ANP. En cambio, el EIA actualizado dice que ese parche no significa nada, y que nadie lo va a llorar si se pone allí el parque eólico.

 

Otra discrepancia entre el EIA actualizado y el Plan de Manejo del ANV Valle Cretácico se presenta en torno a la herpetofauna de la meseta de Rentería, a sus anfibios y reptiles. (A riesgo de ser reiterativo, insisto en lo siguiente: el Plan de Manejo fue diseñado considerando sus límites provisorios, que comprendían el sector occidental de la meseta de Rentería y el predio del PECP).

El Plan de Manejo del Valle Cretácico menciona, en su única referencia al PECP, que «La implementación del parque eólico dentro del ANP Valle Cretácico representaría un significativo impacto negativo, como por ejemplo causando fragmentación del hábitat en una isla de endemismos como lo es el parche de estepa de Rentería» (un sincero elogio para quienes decidieron incluir esto en el Plan de Manejo, seguramente sabiendo que se creaban un problema).

Era cantado que el EIA actualizado (el EIA presentado por Fortescue) debía decir algo con respecto a esto de la fragmentación del hábitat y los endemismos; de hecho, en el Tomo III del EIA actualizado, «Estudios de Líneas de Base correspondiente a reptiles», se incluye un punto 4 «Comentarios sobre el Plan de Manejo del ANP Valle Cretácico», en donde se abordan estos y otros aspectos del Plan de Manejo (EIA actualizado p. 1075 del documento Expediente).

Vayamos, pues, a esos comentarios (a los del punto 4 mencionado arriba, y a otros en otras partes del documento que van en el mismo sentido).

Sobre lo de la fragmentación del hábitat, el EIA actualizado dice lo siguiente: «En cuanto a la hipótesis de posible fragmentación del hábitat para la Herpetofauna como consecuencia de la instalación del Parque Eólico, se considera un suceso poco probable y se necesitarían estudios técnicos en el futuro para confirmarla» (EIA actualizado p. 1075 documento Expediente). (Lo que no queda claro es de dónde se desprende que la fragmentación es poco probable si se necesitan estudios técnicos para confirmarla. Pregunta: ¿por qué no se han hecho esos estudios técnicos?)

A continuación el EIA actualizado menciona algo que no estoy seguro que coincida 100% con lo de arriba: «si bien los parques eólicos pueden fragmentar el hábitat y producir otros efectos secundarios sobre las poblaciones de reptiles (…) las especies que viven en el área, e incluso las especies mencionadas en TERRAMOENA SRL (2022) (se refiere a la línea de base ambiental del EIA aprobado en 2023, realizada por la consultora de ese nombre) muestran áreas de distribución más extensas y fuera del Área Natural Protegida Valle Cretácico, que mitigan esos efectos» (EIA actualizado p. 1076 documento Expediente). (Es decir, el hábitat puede efectivamente fragmentarse, pero no importa mucho porque de esos bichos hay en otras partes.)

Con respecto a lo de los endemismos, el EIA actualizado señala: «Es importante destacar que no se registró ningún ejemplar de las especies de reptiles endémicas y vulnerables mencionadas en el Plan de Manejo del Área Natural Protegida Valle Cretácico. Tampoco se observaron especímenes sin identificar que pudieran ameritar su futura descripción como especies nuevas.* Esto puede explicarse porque el predio del Parque Eólico se encuentra fuera del Área Natural Protegida Valle Cretácico y además ocupa un área reducida y marginal de la Meseta de Rentería» (…) «En general, las especies listadas en el Plan de Manejo corresponden a un área geográfica regional sensiblemente mayor al predio del Parque Eólico, que abarca ecosistemas diversos y que comprenden una mayor diversidad de especies» (EIA actualizado pp. 288 y 289 del documento Expediente) (las negritas son mías).

*(Aparentemente, esta tarea de registro se llevó a cabo tomando en cuenta únicamente criterios morfológicos. No se indagó, por ejemplo, si las poblaciones de reptiles del parche de estepa de la meseta de Rentería presentaban diferencias citogenéticas y/o moleculares (sus miembros entre sí y con otras poblaciones ubicadas fuera de la meseta), lo que habría requerido la realización de estudios específicos. De esa forma, podría haberse encontrado que algunas de las especies registradas e incorporadas en los listados como una especie simple, representaban en realidad complejos multiespecíficos, es decir, conjuntos de especies genéticamente divergentes pero morfológicamente indistinguibles o casi. [21] Es una lástima que no lo hayan hecho, porque ese parche o islote de estepa patagónica que será barrido de la faz del planeta por el parque eólico, separado del resto de la estepa patagónica, podría estar funcionando como un foco de formación de nuevas especies, de ahí que comenté en el epígrafe de la Figura 7 que ese parche posee interés biogeográfico y evolutivo (máxime en el contexto actual de cambio climático que acelera las transformaciones). Una lástima: se la pierden les futures biólogues evolutives. [22])

Con respecto a lo resaltado en negritas en el párrafo anterior, insisto: originalmente, el predio del PECP quedaba dentro del ANP Valle Cretácico (de hecho, el Plan de Manejo fue diseñado tomando en cuenta esos límites provisorios establecidos por la Ley N° 3.033), pero alguien metió la mano para sacarlo [23] (desvinculo de esta manipulación interesada al personal técnico del Servicio Provincial de Áreas Protegidas de la SAyCC).



 Figura 11. Zonificación propuesta para el ANP Valle Cretácico (Plan de Manejo, p. 148). Nótese que el predio que ocupa el PECP (los límites en rojo del predio los marqué yo) se encuentra dentro del ANP. Esto demuestra que el Plan de Manejo fue diseñado tomando en cuenta sus límites provisorios establecidos por ley. Pero en el mismo Plan de Manejo esos límites se cambian en las últimas páginas. Raro, ¿no? Al menos muy desprolijo.

 

Con respecto a la cuestión de fondo (cómo resolver ese conflicto), aquí, como en el caso de las plantas de la estepa, Plan de Manejo mata Estudio de Impacto Ambiental.

Si el Plan de Manejo (aprobado mediante un decreto del gobernador, el N° 1.358/2023, y realizado por personal técnico de la SAyCC sobre una Línea de Base efectuada por TERRAMOENA SRL, una consultora tan respetable como ECOTÉCNICA AMÉRICA LATINA SA), sugiere preservar toda la meseta de Rentería por tratarse de «una isla de biodiversidad única en su tipo», con una «alta tasa de especies endémicas, y especies representativas de flora», no deberían tomarse en cuenta las conclusiones del EIA actualizado (elaborado por especialistas [24] que, y sin que eso suponga una descalificación, responden a la parte interesada: la empresa megaminera australiana que presentó el EIA y pagó por sus servicios) para justificar el incumplimiento de lo sugerido en el Plan de Manejo.

Insisto sobre este punto. No se trata de confrontar dos documentos equivalentes: uno es el Plan de Manejo que debería ser el marco para la admisión o el rechazo del proyecto, y otro la actualización de un EIA presentado por la empresa interesada en llevar adelante el proyecto. Si el Plan de Manejo debe ser modificado, eso debería resolverse en otro contexto (por ejemplo, en una revisión intermedia del Plan de Manejo, que, de acuerdo con el mismo plan, debería realizarse a los cinco años de entrado en vigencia, capítulo 13, p. 195 del Plan de Manejo). Incluso, en ese contexto, podría convocarse a los mismos herpetólogos especialistas que participaron de la actualización del EIA.

Con respecto al registro de aves, el EIA actualizado permitió ampliar a 74 la lista de especies presentes en el predio con respecto al EIA de 2016 (con tan solo 5 especies registradas) (EIA actualizado pp. 1101 y 1141 documento Expediente; EIA de 2016 p. 112). Una de las razones que explican esa variación es que para el EIA actualizado se realizaron cuatro campañas (una por estación en el transcurso de un solo año) y para el EIA de 2016 una sola en agosto (EIA de 2016 p. 53) (las negritas son mías).

«Solo seis (6) de las 74 especies registradas en la zona del proyecto están catalogadas con algún nivel de protección por la legislación nacional: cuatro (4) especies como vulnerables: el choique (Rhea pennata), el flamenco austral (Phoenicopterus chilensis), la monjita castaña (Neoxolmis rubetra) y el gavilán planeador (Circus buffoni); y dos (2) especies catalogadas como amenazadas: el cauquén común (Chloephaga picta) y el loro barranquero (Cyanoliseus patagonus)» (EIA actualizado p. 28 del documento Expediente, Resumen Ejecutivo).

«En las adyacencias del proyecto se presentan zonas bajas con algunos cuerpos de agua temporarios y semi permanentes (mallín), donde suelen observarse ejemplares aislados de especies acuáticas y migratorias asociadas a esos humedales» (…) «Durante el año de relevamiento estos cuerpos de agua estuvieron afectados por una fuerte sequía, lo cual podría explicar el bajo número de aves acuáticas observado» (EIA actualizado p. 1153 del documento Expediente) (las negritas son mías).

Esta última observación es clave, de ahí la importancia de tener un panorama lo más amplio posible de las condiciones ambientales del área, no solo uno o dos años sino ciclos enteros, que alternen periodos húmedos y secos. Pero claro, Fortescue quiere poner el parque en funcionamiento cuanto antes, por lo que deberemos quedarnos con la foto de ese año seco.

También se menciona en el estudio (EIA actualizado p. 1152 del documento Expediente) que «algunas de las especies que nidifican en el área de proyecto son especies endémicas de Argentina como el canastero patagónico (Pseudasthenes patagonica), canastero castaño (Pseudoseisura lophotes), monjita castaña (Xolmis rubetra), gallito de arena (Teledromas fuscus), bandurrita patagónica (Ochetorhynchus phoenicurus) y el cacholote pardo (Pseudoseisura gutturalis)» (…) «De todos modos, no se detectaron endemismos locales ya que ninguna de las especies identificadas es endémica de la Meseta de Rentería» (EIA actualizado p. 1152 del documento Expediente).

Continúo con el EIA actualizado, ahora pasando a las aves migratorias.

«Se registró un total de 15 especies migratorias. En la campaña de primavera se registraron aves playeras migratorias de largo alcance o migradoras neárticas (MN) como el pitotoi (Tringa melanoleuca, 1 ejemplar), los faloropos (Phalaropus sp., 3 ejemplares) y el playerito unicolor (Calidris bairdii, 8 ejemplares), siendo esta área usada como parte del ciclo de invernada de estas especies.* También fueron detectadas algunas especies migratorias parciales o de corta distancia, como el cauquén común (Chloephaga picta), la agachona de corbata (Trinocorus rumicivorus), chorlito de doble collar (Anarhynchus falklandicus) y el chorlo cabezón (Oreopholus ruficollis) aunque a veces también consideradas residentes para la provincia, ya que parte de la población no puede migrar» (EIA actualizado p. 28 del documento Expediente, Resumen Ejecutivo).

*(Váyanse buscando otro sitio para invernar.)

El EIA actualizado también aborda la posibilidad de que esas aves, tanto residentes como migratorias, colisionen con las palas de los aerogeneradores:

«De acuerdo con lo observado a lo largo del año, la mayoría (de) las especies que fueron detectadas en vuelo, fueron observadas dentro del rango de altura «sin riesgo de colisión» con los aerogeneradores (a no más de 5 metros de altura). Algunas especies se registraron con altura de vuelo comprendida dentro de la categoría de «Riesgo Alto de Colisión», como es el caso del jote cabeza negra, el jote cabeza colorada, el aguilucho común, el carancho, la torcaza y el loro barranquero, este último catalogado como especie amenazada por la legislación nacional. De todos modos, las observaciones de loro barranquero fueron escasas (especie rara) ya que se observaron solo treinta y dos (32) ejemplares a lo largo del año (24 en primavera, 4 en verano y 4 en invierno)» (EIA actualizado p. 28 del documento Expediente).

A partir lo anterior, cabe preguntarse: ¿debemos suponer que esas especies que vuelan bajo (dentro del rango de altura «sin riesgo de colisión») no se verán perjudicadas por las palas de los aerogeneradores que les pasarán zumbando a pocos metros, a 300 km/h? ¿Qué ocurrirá con las que vuelen con altura de vuelo comprendida dentro de la categoría de «Riesgo Alto de Colisión»? Colisionarán, claro, pero el EIA actualizado las considera fatalidades admisibles: «Aunque la operación del Parque Eólico pudiera producir fatalidades sobre algunos ejemplares de aves y murciélagos, se considera que esas fatalidades no afectarían la riqueza de especies ni reducirían significativamente el número de ejemplares por especie» (EIA actualizado p. 396; la página correspondiente falta en el documento Expediente). Completo la idea: aunque las fatalidades comprendan a todas las aves que anden por ahí (no solo a algunos ejemplares), tampoco importa, porque aves como esas hay en un otros lugares (esta es la lógica que atraviesa todo el EIA).

Con respecto a los murciélagos (otras de las fatalidades que producen los aerogeneradores, al punto que en 2024 se contabilizaban más de 25.000 artículos científicos dando cuenta del impacto de los parques eólicos sólo sobre los murciélagos [25]), la cantidad de individuos observada resultó muy baja, al igual que el número de especies: sólo 4 (EIA actualizado p. 310 del documento Expediente). Dice el EIA actualizado que el ambiente del predio no es propicio para los murciélagos (p. 29 del documento Expediente Resumen Ejecutivo). Concretamente, se menciona que no hay cuerpos de agua o mallines, que son los que concentran insectos (p. 311 del documento Expediente). (Insisto aquí sobre la importancia de tener un panorama amplio que alterne periodos húmedos y secos.)

Lo que no encuentro en el EIA actualizado es una referencia a la hipótesis de que los aerogeneradores, por motivos desconocidos, atraen a los murciélagos; [26] o a aquella que plantea que las luces de aviación de los aerogeneradores u otro elemento de los mismos atraen a los insectos, y que estos atraen a los murciélagos. [27] Esas hipótesis son válidas y deberían ser tomadas en cuenta seriamente, porque, de verificarse, la cantidad de murciélagos podría ser superior a la prevista durante la etapa de operación del parque.

Dicho sea de paso, el EIA actualizado no habla nada sobre el impacto de las luces de aviación: si uno busca en el EIA actualizado «luces de aviación» «luces» o «aviación», se encuentran solo dos menciones: en ambos casos, se mencionan las luces como elementos de los aerogeneradores que deben ser revisados durante el primer año (pp. 181 y 182 del documento Expediente).

El elenco faunístico del lugar se completa con los mamíferos no voladores: en el predio del PECP hay peludos, piches, zorros, zorrinos, huroncitos, gato de los pajonales, gato montés, pumas, guanacos, ratón patagónico, laucha sedosa, pericote común, rata conejo, cuis chico, mara, tuco-tuco, entre las nativas, además de las exóticas como el jabalí y la liebre europea, y las domésticas como vaca, caballos y ovejas (EIA actualizado p. 30 del documento Expediente Resumen Ejecutivo).

De todas esas especies, solo tres presentan alguna categoría de conservación: el piche (casi amenazada), el gato del pajonal y la mara (vulnerable o casi amenazada) (EIA actualizado p. 31 del documento Expediente Resumen Ejecutivo).

Obviamente, los mamíferos no viven desconectados del resto del ecosistema. Por lo tanto, son muy dependientes del contexto, sobre todo de la presencia de ciertas especies vegetales. Al respecto, el EIA actualizado (p. 1424, correspondiente al Tomo III Estudios de Línea de Base «Mamíferos Terrestres no Voladores», incluido en el documento Expediente en la página de Internet de la SAyCC) incluye una figura, la 70, cuyo epígrafe dice así: «Mapeo expeditivo de los dos ambientes (olivillo y algarrobal patagónico) que se identificaron como de importancia para la conservación de los ensambles de mamíferos nativos en el área de estudio». (El área con predominancia de olivillos, Hyalis argentea, coincide con el área identificada como Estepa Graminosa Arbustiva (Hyalis comparte la dominancia con Pappostipa speciosa, el pasto aguja del desierto): un parche dentro de otra unidad de vegetación mucho más amplia: Estepa Arbustiva Graminosa, con dominancia de Azorella prolifera, Fabiana peckii y Poa lanuginosa (EIA actualizado pp. 281 y 920 del documento Expediente).

Al respecto, el EIA actualizado refiere: «En la figura 70 (la incluyo abajo) se marca la extensión de los dos ambientes que se identificaron como más relevantes para la conservación de los mamíferos nativos en el área de estudio, el «olivillo» y el «algarrobal patagónico». En estos ambientes se refugian especies fosoriales y excavadoras, como los cuises, tuco-tucos y ratones de campo, que son la base de la cadena trófica para los carnívoros medianos. El ambiente de olivillo también aparece como un ambiente importante para los armadillos, ya que allí se han registrado numerosas cuevas y hozaduras» (…) «Las especies de mamíferos pequeños y medianos que viven en cuevas son más sensibles ante un eventual impacto de maquinaria o remoción repentina de la cubierta vegetal, ya que tienen una muy limitada capacidad de huir (…)» (…) «Es por lo que se recomienda, en la medida de lo posible, evitar la extracción de arbustos de mediano y gran porte (sobre todo aquellos que tienen gran extensión de superficie), como los molles y algarrobos patagónicos, ya que debajo de ellos es donde frecuentemente se encuentran las cuevas» (EIA actualizado p. 1423 del documento Expediente) (las negritas son mías).

 

Figura 12. Figura 70 del Tomo III Estudios de Línea de Base, incluido en el documento Expediente.

 

Ahora bien, si se superpone el mapa de la Figura 70 con el plano del proyecto del EIA actualizado que muestra la ubicación de los aerogeneradores, la estación transformadora, las líneas de alta tensión y extra alta tensión, los caminos internos, etc. (Figura 13, abajo), queda claro que la conservación de esos «ambientes prioritarios» no será posible en ninguna medida: lo que seguramente hará la empresa será arrasar con esos olivillos y algarrobales patagónicos. Primero son los negocios.


Figura 13. Plano del proyecto. EIA actualizado p. 180 del Expediente. Comparar con la Figura anterior.

 

Impactos ambientales II: Chau postal de El Anfiteatro

La imagen de abajo (Figura 14) la compuse yo. La publiqué primero en Cinco Preguntas (5/6/2022) y nuevamente  en Áreas Naturales Protegidas Desprotegidas (5/6/2025), tomando como referencia el EIA de 2016 (recuerden: 91 aerogeneradores en lugar de 46). La foto fue tomada desde el mirador de El Anfiteatro mirando un poco más hacia el sudeste (girando la cabeza un poco hacia la izquierda) con respecto a la dirección en que lo hace el observador del Punto 1 del fotomontaje del EIA actualizado, tal como se muestra en las figuras 15 y 16.

En honor a la verdad, los aerogeneradores se verán más hacia el sudoeste, más hacia la derecha de la panorámica de la Figura 14, a la altura de la bajada del Ceferino (fuera de la imagen), siempre sobre el borde de la meseta de Rentería.

 


 Figura 14. Mi propio fotomontaje de los aerogeneradores del PECP vistos desde el mirador de El Anfiteatro.

 

Pero que se verán desde El Anfiteatro, se verán. El propio EIA actualizado lo reconoce, y aporta una serie de fotomontajes de las visuales de varios observadores imaginarios ubicados en distintos puntos del predio y sus adyacencias (puntos 1 al 7 en la imagen de abajo), uno de ellos (punto 1), El Anfiteatro.

 

Figura 15. EIA actualizado p. 143 del documento Expediente. El punto 1 corresponde a un observador desde el mirador de El Anfiteatro.

 

   

Figura 16. Así se verían los (al menos 8) aerogeneradores del PECP desde el mirador de El Anfiteatro (EIA actualizado p 144 del documento Expediente). Ok, aquí la vista de los aerogeneradores no interfiere con las imágenes más espectaculares de El Anfiteatro (por ejemplo, la que se muestra en la Figura 17), pero sin duda lo harán si ese mismo observador recorriera unos metros el sendero que, desde el mirador, se dirige hacia el este, hasta la bajada más utilizada por les visitantes. Desde ese otro punto sería imposible ver El Anfiteatro sin los aerogeneradores de fondo.

 

«Estamos en la Margen Sur de Cipolletti, a unos 50 kilómetros de la ciudad, y a punto de ingresar en un paisaje de otro mundo. Un retazo de luna en la tierra, que los propios cipoleños muchas veces ignoran, incrédulos ante quienquiera que les diga que ahí nomás, hay un pequeño Cañón del Colorado esperando ser descubierto. (…) Ese retazo de luna se conoce como el Anfiteatro y la visión que tenemos al borde de este gigantesco cráter abierto en la llanura patagónica justifica el nombre con creces. Tiene una forma semicircular, que abre la tierra en varios cañadones». [28]

Las imponentes paredes de ese pequeño Cañón del Colorado que describe la periodista Graciela Cutuli exponen una secuencia sedimentaria continental que comprende varias formaciones del periodo Cretácico (Huincul, Cerro Lisandro, Portezuelo, Los Bastos, Sierra Barrosa, Plottier y Bajo de La Carpa), con muchos restos fósiles descubiertos y por descubrir.

Cuando se creó el ANP Valle Cretácico en 1996 (mediante la Ley N° 3.033) El Anfiteatro no formaba parte del mismo; recién fue anexado como Monumento Natural en 2005 mediante la Ley N° 4.005. Dicho sea de paso, en el artículo N° 4 de esta ley (aún vigente) se menciona que «La autoridad de aplicación coordinará con el ENDEMAS [29]  y el propietario del predio, don Alabarito Parada donde se encuentra ubicado el referido Anfiteatro identificado catastralmente como Lote 40-46, Parcela s/mensura, superficie aproximada 5000 hectáreas, las acciones necesarias para su preservación de acuerdo a lo dispuesto por los artículos 4º al 6º, Título II de la ley 3041 [30]», reconociendo a la familia Parada como propietaria de ese predio (las negritas son mías). (En la actualización del EIA, los hermanos Parada son poco menos que «ocupas» de un predio fiscal: Segundo Parada «reside, explota y ocupa» ese predio. Segundo es uno de los pobladores que debió firmar el Acuerdo de Subordinación, perdón, de Coordinación, para subordinarse a la empresa australiana, ella sí, propietaria legal del proyecto (EIA actualizado p. 130 del documento Expediente).

Ahora bien, en el Plan de Manejo vigente del ANP Valle Cretácico, El Anfiteatro es comprendido en la categoría de manejo de uso restringido, equivalente a Paisaje Protegido (Plan de Manejo, p. 143). Dentro de esta última categoría, la Ley N° 2.669/1993 (artículo 14, Categoría V) comprende a: «Zonas aprovechadas por el hombre de manera intensiva para esparcimiento y turismo. Aquí  se incluirán zonas naturales o modificadas, situadas a lo largo de costas marinas, lacustres o fluviales, de rutas, en zonas de montañas o periurbanas, que presenten panoramas atractivos, siempre que no sean netamente urbanas».

Claramente, el PECP atenta contra los objetivos de conservación del ANP Valle Cretácico, porque contamina visualmente el paisaje de El Anfiteatro. Y esto con independencia de si el PECP está dentro o fuera del ANP.

 

Figura 17. Los maravillosos paisajes de El Anfiteatro cipoleño. Aprovechen ahora para sacar fotos que en un par de años deberán borrar los aerogeneradores de Fortescue con Photoshop. Foto de Liliana Chiófalo. Fuente: https://www.rionegro.com.ar/estepa-cordillera-y-rio-en-las-fotos-del-concurso-voy-1490296/

 

Los aerogeneradores también serán vistos por quienes deseen visitar el otro Monumento Natural del Valle Cretácico: el Bosque de Troncos Petrificados (Ley N° 4.006/05), ubicado dentro del lote que habita la familia de Jorge Carus, donde hay enormes troncos fósiles de la Formación Los Bastos, de unos 90 millones de años de antigüedad.

 

 

Figura 18. El parque eólico visto desde el punto 3, a metros del ingreso al MN Bosque de Troncos Petrificados (EIA actualizado p. 145 del documento Expediente).


Pues bien (y aquí viene lo insólito), a pesar de que los aerogeneradores se verán desde prácticamente todos lados (no los 46, claro), el EIA actualizado concluye que estos no impactarán negativamente sobre el paisaje del ANP Valle Cretácico: «Considerando que el Parque Eólico se desarrollará sobre la Meseta de Rentería, en un nivel topográfico más alto que el ANP Valle Cretácico, en área netamente rural donde no se identificaron elementos singulares de paisaje cuyo valor escénico pudiera ser afectados por la presencia de los aerogeneradores, es previsible que la operación del Parque Eólico no produzca un impacto visual negativo» (…) «El impacto negativo sobre un paisaje se produce normalmente cuando los aerogeneradores se interponen físicamente con algún panorama rico en imágenes que el observador valora. Debido a que estas condiciones no se cumplen para Proyecto (sic), se considera que la operación del Parque Eólico no produciría un impacto negativo sobre el paisaje local» (EIA actualizado p. 479 del documento Expediente) (las negritas son mías).

(El argumento no es muy distinto al que hay en el EIA de 2016: «el sitio del proyecto se encuentra emplazado a unos 30 km del centro poblado más cercano (Villa El Chocón), por lo tanto el impacto a la calidad escénica se encuentra bastante atenuado» (como si lo único que contara fuera lo que les choconenses ven desde sus casas) (EIA 2016 p. 36), o esto otro: «dentro de la zona de proyecto y zonas colindantes inmediaciones del sitio de proyecto (sic) no existen asentamientos humanos consolidados (con la excepción de los puestos identificados durante la visita de campo) ni actividad turística con alguna significancia. En consecuencia, el impacto (visual) se considera leve», EIA 2016 p. 159. Las negritas son mías. Fíjense cómo el documento hace referencia a la inexistencia de actividad turística y no a la inexistencia de sitios con potencial turístico.)

No conozco mucho sobre la ciencia de la ecología del paisaje, pero me parece que el razonamiento de arriba (no habrá impacto sobre el paisaje porque los aerogeneradores no se interpondrán entre «las imágenes que el observador valora» y el observador; porque no taparán esas imágenes) es absurdo por no decir una real gansada.

Los aerogeneradores se verán desde todos lados, y eso al menos a mí me jode, y estoy seguro que también a todes quienes conocen El Anfiteatro (no muches, lamentablemente). Y también me jode cuando se nos dice que el parque eólico puede favorecer el turismo (ahora resulta que el ANP Valle Cretácico saldrá ganando con ese parque eólico que nadie pidió): «Visto el asunto desde otro ángulo, es posible también que la operación del Parque Eólico concite la atención de los turistas que visiten el Área Protegida y que resulten interesados en disfrutar del espectáculo que brinda un parque eólico en funcionamiento. Esto podría potenciar la concurrencia de visitantes al Área Protegida. En caso de suceder, el funcionamiento del parque eólico podría ser muy bien recibido por la población local e inducir el desarrollo de actividades turísticas y servicios colaterales en el ANP Valle Cretácico y localidades cercanas, con beneficios económicos para esas localidades. Por este motivo, se considera que la operación del parque eólico podría producir una modificación importante del paisaje del ANP y en este caso el impacto sobre el paisaje se considera un impacto positivo de nivel moderado» (EIA actualizado p. 479 del documento Expediente) (las negritas son mías).

Los de ECOTÉCNICA AMÉRICA LATINA SA exponen el mismo argumento con relación al parque eólico Los Arroyos: [31]

«(…) la prominencia de las estructuras de los aerogeneradores en la zona producirá una modificación importante sobre el paisaje rural que no pasará desapercibida para los observadores interesados en disfrutar del espectáculo que brinda un parque eólico en funcionamiento. En caso de suceder, el funcionamiento del parque eólico podría inducir el desarrollo de actividades turísticas y servicios colaterales en las localidades cercanas como Cuchillo Có, Puelches, Gobernador Duval, La Adela y General Acha, con beneficios económicos para esas localidades» (las negritas son mías).

Leído lo anterior, me hago esta pregunta: ¿cómo habrá impactado en la actividad turística de Pomona el parque eólico de Genneia? (Porque en la página de Internet del Ministerio de Gobierno, Trabajo y Turismo de la provincia no se promociona «el espectáculo que brinda» ese parque eólico, el, hasta ahora, único parque eólico de la provincia[32]) En realidad, cuando une googlea sobre este asunto del turismo y los parques eólicos, encuentra que las únicas que defienden ese combo son las empresas energéticas o páginas de Internet vinculadas a ellas. [33]

Por supuesto, no se trata simplemente de concitar la atención de les turistas (porque cualquier cosa puede concitar atención: se hace turismo hasta en Chernobyl). Se trata de conservar nuestro patrimonio natural (geológico, paisajístico, ecosistémico), lo poco que nos queda de él, y de asegurar que las futuras generaciones puedan conocerlo, explorarlo, disfrutarlo, hacerlo propio, amarlo, tal como nosotres pudimos hacerlo, sin monstruosos aerogeneradores eléctricos que les arruinen la experiencia.

(Ah, y que el gobierno de la provincia se tome en serio su responsabilidad sobre el ANP Valle Cretácico. Porque, entre otras muchas cosas, el camino hacia Los Gigantes es una vergüenza. [34])

 


 



[3] En mi publicación Áreas Naturales Protegidas Desprotegidas hablo de ese traspaso y también de la escandalosa modificación de los límites del Valle Cretácico para dejar fuera el parque eólico, también durante el gobierno de Arabela Carreras mediante Decreto N° 1.358/23 del 4/12/2023.

[4] Abordo este tema en mi publicación de junio de 2022 Cinco Preguntas.

[8] Hablé de este asunto en mi publicación de diciembre de 2023 Amor por la conservación seguro no es: proyectos de mitigación del cambio climático y mercados de carbono en Argentina. https://rionegrosinmargen.blogspot.com/2023/12/amor-por-la-conservacion-seguro-no-es.html

[12] Llama la atención la diferencia con el EIA del 2016. Allí se habla de 30 personas durante la etapa de instalación/construcción que pueden variar según la etapa del proyecto (EIA 2016 p. 43). Quizás el EIA de 2016 contempla solamente los que en el EIA actualizado figuran como mano de obra para el montaje.

[21] Oliver, P.M., Adams, M., Lee, M.S.Y., Hutchinson, M.N., Doughty, P. 2009. Cryptic diversity in vertebrates: molecular data double estimates of species diversity in a radiation of Australian lizards (Diplodactylus, Gekkota). Proc Biol Sci 1 June 2009; 276 (1664): 2001–2007; Castiglia, R., Flores-Villela, O.A., Bezerra, A.M.R., Gornung, E., Annesi, F., Muñoz-Alonso, L.A. y Solano, E. 2020. Detection of cryptic diversity in lizards (Squamata) from two Biosphere Reserves in Mesoamerica. Comparative Cytogenetics 14(4): 613-638; Malleret, M.M., Pisetta, N.F., Fagundes, N.J.R., y Verrastro, L. V. 2023. A new species of Homonota (Squamata: Phyllodactylidae) from the Uruguayan Savanna. Zoología Scripta 52(5): 427-439.

[22] En el Plan de Manejo del Valle Cretácico, este importante aspecto está mencionado de manera clara: «La biodiversidad de las provincias de Río Negro y Neuquén están estrechamente vinculadas en términos de origen, distribución, historia natural, recombinación genética entre sus poblaciones, haciendo necesario el estudio de muchos de los taxones de manera integrada, esto es muy notable en diversos grupos (i.g. en reptiles el “grupo rothi” del género Liolaemus y el género Ctenomys de roedores dentro de los micromamíferos) por lo cual para realizar estudios sistemáticos, taxonómicos, fitogeográficos, biogeográficos, etc., es sumamente necesario contar con ejemplares de diversas poblaciones que permitan analizar los caracteres morfológicos y moleculares necesarios de las poblaciones para corroborar el status taxonómico de algunos grupos de reptiles, anfibios y micromamíferos de la provincia de Río Negro y de las especies presentes en el ANP Valle Cretácico. Más allá de los límites del ANP y de los limites políticos de las provincias, si no se piensan en estrategias de conservación a nivel regional, de poco servirán los esfuerzos que se realicen» (p. 58) (las negritas son mías).

«Muchas especies que creemos son ampliamente distribuidas, cuando se estudian fenotípica y

molecularmente terminan siendo un complejo de especies, cambiando así el estatus de conservación de

cada caso particular y remarcando la necesidad de generar nuevos estudios que permitan entender

realmente la distribución y composición de las poblaciones» (p. 59) (las negritas son mías).

[23] No exagero: el Plan de Manejo posee 234 páginas (aunque el plan finaliza en la p. 204; el resto es una lista de bibliografía y algunos anexos). Los límites definitivos (modificados de los indicados en la Ley de creación) son introducidos en la página 196.   

[24] El EIA actualizado destaca que los estudios de campo encargados por la empresa fueron hechos por «herpetólogos profesionales» (p. 287 del documento Expediente) o «herpetólogos especializados» (p. 1069 del documento Expediente), como queriendo dar a entender que quienes se ocuparon de ese asunto para el Plan de Manejo (los técnicos de la SAyCC y los de TERRAMOENA SRL) no lo eran.

[26] «Los datos disponibles sugieren que varias especies de murciélagos podrían sentirse atraídas por las instalaciones de energía eólica o los aerogeneradores, pero se desconocen las causas y la magnitud de la atracción» Guest EE, Stamps BF, Durish ND, Hale AM, Hein CD, Morton BP, Weaver SP, Fritts SR. 2022. An Updated Review of Hypotheses Regarding Bat Attraction to Wind Turbines. Animals (Basel) 12(3):343. doi: 10.3390/ani12030343.

[29] El Ente para el Desarrollo de la Margen Sur, un organismo creado en 1997 mediante Ley N° 3.142 y eliminado por Weretilneck en 2024 mediante Ley N° 5.737. Hablo de los entes de desarrollo provinciales en Aquí No https://rionegrosinmargen.blogspot.com/2026/01/aqui-no.html

[30] Se refiere a la Ley de protección del patrimonio arqueológico y paleontológico de la provincia de Río Negro.

[31] EcoTécnica 2019. Estudio de Impacto Ambiental Parque Eólico Energías Renovables Los Arroyos, p. 222. https://ambiente.lapampa.gob.ar/images/EIALOSARROYOS_compressed_1.pdf

[33] Por ejemplo, en la página de Ørsted (https://orsted.es/nuestras-soluciones-de-energia-renovable/energia-eolica-terrestre/conoce-la-energia-eolica-terrestre/los-parques-eolicos-terrestres-perjudican-al-turismo#:~:text=En%20las%20%C3%BAltimas%20d%C3%A9cadas%2C%20la,una%20actitud%20positiva%20hacia%20ellos), en donde se mencionan estudios (seguramente financiados por las mismas empresas, directas o indirectamente) que indican que hasta un 25% de los visitantes muestran una actitud negativa hacia los parques eólicos del Reino Unido e Irlanda. (Ellos lo dan vuelta y dicen que un 75% lo ve como favorable o neutro.)

[34] https://youtu.be/kayMDuQGi2k El «rinconcito de la provincia de Neuquén» que menciona el cronista de LM queda en Río Negro, en él ANP Valle Cretácico de Cipolletti.

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