FUENTES TURBIAS IV (MEKOROT: CUARTO y SEXTO INFORMES DE AVANCE SOBRE LOS RECURSOS HÍDRICOS DE RÍO NEGRO)

 

 Ex y actuales. La ex gobernadora de Río Negro Arabela Carreras a los abrazos con Yitzhak Aharonovich, actual presidente de MEKOROT (y ex subcomisario de policía, ex jefe de policía en Cisjordania, ex jefe de policía del Distrito Sur de Israel, ex ministro de Seguridad Interna, y ex un montón de otras cosas[1]), luego de la firma del contrato de consultoría entre el CFI y esa empresa israelí. A la izquierda, el actual secretario general del CFI, Ignacio Lamothe; a la derecha, aplaude Wado de Pedro, ex ministro del Interior de la Nación. Fue el 13 de febrero de 2023. Fuente: https://australnews.com.ar/nota/5247/la-empresa-israeli-mekorot-realizara-una-consultaria-del-agua-en-rio-negro/

 

Repasemos:

El Anexo A («Descripción de los servicios») del contrato entre el CFI y MEKOROT para la realización de un Plan Maestro para el Sector Hídrico en Río Negro contiene un Plan de Trabajo dividido en siete etapas (que en el cuerpo del contrato figuran como servicios de consultoría separados, no como etapas de una sola cosa), a saber:

Etapa 1. Análisis de la situación actual del sector agua en la provincia de Río Negro.

Etapa 2. Proyecciones de la demanda del sector del agua en la provincia de Río Negro y la oferta de recursos hídricos, ambos considerando la influencia del cambio climático.

Etapa 3. Evaluación y propuesta una Autoridad de Regulación de Servicios de Agua Potable y Saneamiento.

Etapa 4. Evaluación de la necesidad de desalinización de agua para el abastecimiento de agua potable en localidades de la Región Sur y en poblaciones de la Zona Atlántica de la provincia de Río Negro y las alternativas técnicas existentes.

Etapa 5. Planificación, optimización y acompañamiento a nivel Provincial del reuso de los efluentes generados en las plantas de tratamiento de líquidos cloacales.

Etapa 6. Evaluación integral para la modernización del canal Pomona-San Antonio.

Etapa 7. Cálculo del valor económico del agua.

 

La Etapa 1 (el primer informe de avance) la abordé en esta publicación.

La Etapa 2 (segundo informe de avance) en esta otra.

La Etapa 3 (tercer informe de avance) en esta otra.

En esta publicación comentaré el informe correspondiente a las Etapas 4 y 6. Es presentado como Informe Final IV y así se lo citará de aquí en adelante.

 

Como veremos a la largo de esta publicación, el Informe Final IV es más amplio que lo que indica su título. No se limita a: 1) una evaluación de la necesidad de desalinización de agua para el abastecimiento de agua potable en localidades de la Región Sur y en poblaciones de la Zona Atlántica de la provincia de Río Negro y las alternativas técnicas existentes, y a 2) una evaluación integral para la modernización del canal Pomona-San Antonio. Hay puntos de análisis no contemplados en el contrato original (los cuales ocupan prácticamente la mitad del documento, hasta la p. 76 sobre un total de 166 pp.), lo que es explícitamente reconocido por sus autores.

El Informe Final IV posee dos secciones.

La sección I es la continuación del Informe II «donde se analiza los Escenarios Productivos definidos en forma conjunto con la Provincia para realizar un análisis prospectivo al 2055» (Informe Final IV, p. 6). En esta sección se utilizan los mismos criterios y definiciones que en el Informe II, y se brinda un análisis económico que evalúa los impactos de los nuevos desarrollos agrícolas proyectados (Informe Final IV, p. 6).

La sección II desarrolla las etapas 4 y 6 que mencioné unos párrafos atrás.

El Informe Final IV incluye un anexo (Anexo II) con las observaciones del experto de MEKOROT Gal Malachi (quien además es co fundador de una start up de IA orientada a la ciberseguridad), durante una visita realizada a la provincia en mayo de 2024. Recordemos que otro experto, Matan Hadari, Jefe del Departamento de Calidad de Agua de la empresa, había andado por la provincia acompañado de gente del Departamento Provincial de Aguas (DPA) entre el 7 y el 11 de agosto de 2023. No es la primera visita de Malachi a Argentina: en 2023 anduvo por Formosa.[2]

 

Sección I

Como comenté, esta sección es la continuación del Informe II. MEKOROT lo explica de esta forma (Informe Final IV, p. 8): «Luego de ser presentado el informe N° 2, dónde se analiza el impacto del cambio climático en la oferta hídrica de las principales cuencas de la provincia y sobre la demanda agrícola en un escenario tendencial, es decir sin variar la superficie agrícola ni la célula de cultivos y solo calculando el incremento de la demanda por aumento de la evapotranspiración y el crecimiento vegetativo de la población, se plantea ahora realizar escenarios dónde (sic) se incremente la demanda por un incremento del área cultivada y regada en la provincia y por un crecimiento puntual determinado por la actividad hidrocarburífera y el desarrollo turístico» (Informe Final IV, p. 8). (Las negritas son mías.)

El Informe II basa sus proyecciones en que nada cambia excepto el número poblacional (dado por crecimiento vegetativo de la población de arranque) y ciertas variables a causa del cambio climático (como el aumento de la evapotranspiración y la disminución de la oferta hídrica). Ese informe II toma en cuenta, como indican sus autores, un «escenario tendencial», en donde (sin acento) no hay un aumento de la superficie cultivada, ni nuevas industrias que requieran más agua, ni un aumento en la eficiencia del uso del agua (el equivalente a un escenario de business as usual). En este Informe Final IV se completa ese panorama incrementando la demanda en distintas actividades, como la industria petrolera y la agricultura.

Mucho de lo que contiene este Informe Final IV se basa en los resultados de un taller realizado el 7 de agosto de 2025 en instalaciones del DPA en Viedma, del que participaron distintos organismos, como el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción, Aguas Rionegrinas S.A., la Secretaría de Energía y Secretaría de Planificación, junto al DPA, el CFI y la propia MEKOROT (Informe Final IV, p. 8) (desde la p. 12 del Informe Final IV se transcribe la minuta de ese encuentro).

MEKOROT parte de dos supuestos: el primero, que para 2055 se duplicará el área regada  y se explotarán áreas concesionadas que en la actualidad no tienen uso, y el segundo, que la población crecerá fuertemente debido al aumento de la actividad hidrocarburífera y el turismo (sobre todo en algunos lugares de la provincia). La empresa israelí advierte que habrá graves problemas para abastecer toda esa demanda si no mejora considerablemente la eficiencia en el uso del agua, ya que, a la par con ese aumento de la demanda, mermará la oferta hídrica como resultado del cambio climático.

Concretamente, MEKOROT recomienda para el río Neuquén la construcción de obras de regulación, por tratarse de un río con un caudal muy variable (Informe Final IV, Resumen Ejecutivo, p. 10).

El más complicado es, sin duda, el río Colorado. En este caso MEKOROT plantea directamente una reducción de los consumos (Informe Final IV, Resumen Ejecutivo, p. 10). Para ello proponen la impermeabilización de los canales,  la implementación de sistemas de entrega de agua a demanda, la tecnificación de los sistemas de riego y estableciendo un valor económico del agua que incentive el ahorro (o sea aumentando su costo, esto lo digo yo) (Informe Final IV, Resumen Ejecutivo, p. 10). Si esto no se implementa (siempre hablando de la cuenca del río Colorado), no solo no podría aumentarse la superficie de riego sino que habría que reducirla en 6.200 hectáreas (en un escenario de alta eficiencia global) o 9.000 hectáreas (escenario de baja/media eficiencia global) (Informe Final IV, Resumen Ejecutivo, p. 10). (Siempre considerando un horizonte a 30 años.)

Pasemos ahora a la demanda poblacional.

Los participantes del taller, según dejan constancia en la minuta transcripta en el informe, ven un incremento poblacional en Las Grutas y Playas Doradas por el crecimiento de la actividad turística (Informe Final IV, p. 14).

En el Alto Valle, ven, para 2060, un avance del área urbana por sobre la rural con infraestructura de riego del orden del 11%. Obviamente, este avance urbano limitará el desarrollo de la agricultura en aquellas zonas semiurbanas que actualmente se destinan a ese uso (Informe Final IV, p. 14).

En Sierra Grande (incluyendo Playas Doradas y Punta Colorada), «no sería importante la parte poblacional, pero podría serlo en etapa de construcción» (entiendo que hablan de la construcción del oleoducto VMOS y la terminal portuaria) (Informe Final IV, p. 15).

En cuanto las demandas industriales del rubro minería e hidrocarburos, los participantes del taller se pusieron de acuerdo en lo siguiente:

1. El proyecto de Hidrógeno Verde (que pensaba desarrollarse en Sierra Grande) se descarta porque «no tiene factibilidad inmediata» (Informe Final IV, p. 15). Raro que lo descarten rotundamente, aun en un escenario a 2055, que escapa a lo inmediato.

2. Se espera un crecimiento de la demanda por el puerto de San Antonio Oeste (en San Antonio Este) (Informe Final IV, p. 15).

3. Se espera un crecimiento de la demanda en Sierra Grande por el desarrollo de exportación de petróleo y gas (de nuevo, seguro piensan en el VMOS y en el proyecto Argentina LNG).

En cuanto a obras de energía en desarrollo y planificadas, los participantes del taller destacaron obras proyectadas en Valle Medio para cubrir 20.000 ha; obras en desarrollo en Negro Muerto y Colonia Josefa; obras de energía en Guardia Mitre y en otras localidades del Valle Inferior (Informe Final IV, p. 15)

De acuerdo con las metodologías aplicables, los participantes del taller determinaron un área regable «potencial» en la provincia de Río Negro de 1.178.727 hectáreas (Informe Final IV, p. 16). Obviamente, regar todo eso sería imposible, y los participantes del taller lo saben: «(ese 1.178.727) no es el valor a tomar para el escenario 2055 por las dificultades productivas en su puesta en marcha y grandes inversiones públicas necesarias para su desarrollo» (Informe Final IV, p. 16).

Entre esas inversiones (tanto públicas como privadas) la minuta consigna las siguientes (Informe Final IV, p. 16):

1. Alto Valle (proyecto público). Para 2055, solo un 70% del área dentro del sistema público de riego sin uso aparente entre Cinco Saltos y General Roca (unas 7.735 ha) se incorporará al área productiva. El 30% restante (unas 3.315 ha) cederá al avance urbano (Informe Final IV, p. 16).

2. Alto Valle (proyecto privado). Incorporación de 14.015 ha en  la zona de media barda, por bombeo. Se podría utilizar aquí agua de reuso.

3. Campo Grande (proyecto público). Incorporación de 1.800 ha.

4. Valle Azul (proyecto privado). Incorporación de 5.000 ha.

5. Margen Norte (proyecto privado). Incorporación de 7.784 ha, ampliando la capacidad del canal y construyendo otro.

6. Negro Muerto (desde Colonia Josefa hasta Conesa) (proyecto privado).* Incorporación, para 2055, de 30.000 ha. Actualmente se desarrollan obras (entiendo que públicas) para el tendido eléctrico que requiere el proyecto. En una primera instancia se contempla bombear agua directamente del río. En una segunda instancia posterior a 2055 se proyecta la construcción de un canal de 65 km y la incorporación de hasta 70.000 ha (Informe Final IV, p. 17).

* Ojo con esto I: se trata de un proyecto de siembra directa, que aumenta la necesidad del uso de agrovenenos por que las malas hierbas crecen rápidamente en las tierras no removidas.[3]

7. Canal Pomona-San Antonio (proyecto público). Incorporación de 5.000 ha principalmente para plantaciones de olivo (Informe Final IV, p. 17).

8. Canal Pomona-San Antonio (proyecto privado). Incorporación de 5.000 ha para megafardos de alfalfa.

9. Isla Choele Choel (proyecto público). Incorporación de 7.000 ha para 2055.

10. Colonia Josefa (proyecto público). Incorporación de casi 60.000 ha. Es el proyecto más importante junto con Negro Muerto.

11. Conesa-Guardia Mitre (proyecto público). Inversión pública en energía (Banco Mundial). Incorporación de 15.000 ha para 2055. Bombeo privado desde el río Negro (Informe Final IV, p. 18).

12. IDEVI (proyecto Público). Incorporación de 10.000 ha para 2055.

13. Cuenca del río Colorado (proyecto público). Incorporación de 8.000 ha para 2055. Es la superficie empadronada que actualmente no se está regando. Hay problemas con el agua y los escenarios tendenciales.

Valcheta. «Se estima que se desarrollarán las superficies actuales empadronadas y que no se están regando, duplicándose prácticamente el área regada. Para ello es necesario una mejora en la eficiencia actual y obras de infraestructura en el sistema de captación y conducción» (Ojo con esto II: ¿Se viene la represa?) (Informe Final IV, p. 18).

Rio Chico. No se prevé un crecimiento importante (Informe Final IV, p. 18).

El Bolsón. Se prevé un decrecimiento del área bajo riego en función del desarrollo urbano (Informe Final IV, p. 18). (En El Sueño de Pogliano, transcribí parte del discurso del intendente con motivo del aniversario del pueblo, en donde aseguraba que la discusión sobre si el perfil de El Bolsón debía ser productivo o turístico estaba saldada a favor del turístico. Evidentemente, MEKOROT tomó nota de esta decisión del funcionario ultra albertista, absolutamente arbitraria, de convertir áreas actualmente en producción en loteos privados.)

 

Proyectos 6 (Negro Muerto) y 10 (Colonia Josefa). Los dos principales proyectos agrícolas de la provincia. Los proyectos arrancan en Pomona y llegan hasta Conesa. (Como veremos más adelante, un poco aguas arriba de Conesa, se proyecta la construcción de un acueducto hasta San Antonio Oeste.) Fuente: https://www.rionegro.com.ar/rural/rio-negro-prepara-obras-clave-para-el-desarrollo-agricola-de-negro-muerto-y-colonia-josefa/

 

Yendo a la proyección de la oferta (ya por fuera de lo anotado en la minuta del taller), MEKOROT echa algunos números, siempre considerando un escenario a 2055.

Para el caso de la cuenca del río Limay, MEKOROT pronostica un aumento de la temperatura superior a 1,5 °C y una disminución de la precipitación de entre 10 y 30% para 2070-2100 (esto mismo está detallado en el Informe II, que se ocupa de estas proyecciones).

Por lo tanto: menos agua que baja desde los Andes. Así, con todas las letras: «Los resultados del modelo hidrológico presentados muestran que se espera que disminuyan los volúmenes de caudales que fluyen desde los Andes hacia las zonas bajas de la provincia. Esta tendencia conducirá a una reducción de alrededor del 12% en 2030, 21% en 2050 y 31% hasta 2070 en el total de agua superficial disponible en la provincia» (Informe Final IV, p. 22). (Las negritas son mías.)

Con respecto a la demanda proyectada al 2055, y considerando el conjunto de la provincia, MEKOROT apunta: «Para el escenario potencial productivo al año 2055 se contemplan incrementos diferenciales de la demanda por el crecimiento de ciertas actividades que se plantean desde la provincia como desarrollos turísticos importantes (Las Grutas y Playas Doradas), desarrollos de polos industriales por la actividad minera e hidrocarburífera (localidades de la Línea Sur y de Alto Valle) y ampliaciones de áreas de riego en distintos valles de la provincia» (Informe Final IV, p. 24).

El impacto de Vaca Muerta en las proyecciones demográficas es clave. Según un estudio citado en el informe y financiado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), se estima una población de 181.358 habitantes para Cipolletti para 2035, un 41,70% con respecto a 2015 (el año del estudio) (Informe Final IV, p. 31). (Para 2023, esa población era de 105.482 habitantes, Informe Final IV, p. 30.)

Otra fuente da un valor distinto. El Plan Director del Sistema de Agua Potable de la ciudad de Cipolletti, Tomo II – Parte «B» de Junio 2015 (Informe Final IV, p. 31), augura (entre la población asociada a la actividad petrolera y la población permanente proyectada) un total de 143.605 habitantes para 2035 (en 2045 ese número treparía a 175.241). (No cuento aquí los números de Fernández Oro que también integra ese Plan Director.) Siempre hablando de Cipolletti, los cálculos según el Plan Director dan para 2055 un total de 196.469 habitantes, de los cuales 48.049 (un 24% del total) estarán viviendo en la ciudad por la actividad petrolera.

En General Roca, el estudio de la CAF (Informe Final IV, p. 33) anticipa un crecimiento poblacional de 133.034 habitantes para 2035, mientras que el Plan de Aguas del disuelto Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENHOSA) contempla una población de 120.000 habitantes para 2050. (Aunque el plan de ENHOSA no contempla el incremento poblacional por actividad petrolera, el informe de MEKOROT estima una población de 140.000 por todo concepto para 2055, Informe Final IV, p. 33).

MEKOROT también estima el consumo de agua proyectado a 2055. En el cuadro de abajo (tomado de la p. 35 del Informe Final IV) se comparan los consumos considerando el crecimiento vegetativo de la población y los efectos del cambio climático (aumento de la evapotranspiración de los cultivos) y la productiva potencial (incorporando nuevas áreas de riego, y nuevos proyectos productivos).

  


También calcula el consumo poblacional proyectado para Sierra Grande y Playas Doradas. Para ambas, se estima un total de 44.500 habitantes para 2055 (hoy tiene 9.000) y un consumo total de 7.247.440 m3/año (Informe Final IV, Tabla 12, p. 36), lo que equivale a un flujo de 0,3 m3/s.

Para San Antonio Oeste-Las Grutas, la población estimada para 2055 es de 194.081 habitantes. (Ojo: en realidad, este cálculo lo hago yo sobre la base de la Info de las tablas 11 y 12 (Informe Final IV, p. 36). En la Tabla 11 creo que hay un error: ese 238.581 que figura ahí debe corresponder a las poblaciones sumadas de San Antonio Oeste-Las Grutas y Sierra Grande-Playas Doradas, no a la de Sierra Grande sola como indica la referencia de la tabla. La población de Sierra Grande-Playas Doradas para 2055 es de 44.500 como se indica correctamente en la Tabla 12).

MEKOROT hace las estimaciones de la demanda industrial e hidrocarburífera para 2055 (Informe Final IV, p. 36). Lo hace por cuenca y por localidad.

Los mayores incrementos en este rubro se observan en el Alto Valle. Para el río Neuquén y el río Negro se plantea un incremento de 2 hm3/año para 2055 con respecto a 2023 (2 hm3por río por año) (Informe Final IV, Tabla 13, p. 37). Tomando en cuenta todas las cuencas de la provincia, el desarrollo industrial e hidrocarburífero significará un aumento de 7 hm3 anuales para 2055.

En cuanto a la demanda agrícola, se espera que, para 2055, las superficies regadas se incrementen de forma importante (Informe Final IV, pp. 37 y 38).

Para la cuenca del río Neuquén, ese incremento sería de un 23% (contemplando sistema de riego público o privado) (Informe Final IV, Tabla 14, p. 37).

Para la cuenca del río Negro, el mayor incremento de las superficies regadas se daría en los valles Medio e Inferior. En Valle Medio, se estima un incremento de 349 % de la superficie regada por el sistema público (de 20.475 ha a 91.990 ha en 2055), mientras que en Valle Inferior ese incremento sería de 93% (de 30.000 h a 58.000 ha en 2055).

Se proyecta un incremento de las hectáreas regadas en prácticamente todas las cuencas (excepto en la cuenca del río Azul*), pero llama la atención Valcheta, que pasa de 400 ha a 850 ha, con un incremento de 113% de su superficie regada (Informe Final IV, Tabla 14, p. 38). Aquí, como en otros lugares de la provincia, la apuesta es simplemente regar la superficie empadronada que hoy no se está regando. (Coincidentemente, en el cuadro anterior tomado de la p. 35 del informe, se indica que, para la Región Sur (Meseta), se pasa de un consumo de 6 hm3/año a 12 hm3/año si se agregan los nuevos proyectos productivos, los cuales, en principio, serían agrícolas. Por Región Sur se toma solo Valcheta, aparentemente.)

*(«EL BOLSÓN, El área bajo riego tiene un importante decrecimiento en función del desarrollo urbano, por lo tanto, aquí no se prevé un crecimiento de la demanda», Informe Final IV, p. 18.)

De aquí a 2055 bajará la oferta y subirá la demanda. Sin duda algo deberá hacerse. MEKOROT se inclina por reducir la demanda por el lado de la agricultura (claro, no se mete con la industria del petróleo o con la minería), pasando a un sistema por goteo: «Se considera un sistema de riego por goteo como referencia para algunos cultivos frutícolas (pera, manzana, frutos secos, vid) y hortícolas (cebolla, ajo), siendo este uno de los más difundidos para lograr altas producciones y alta calidad de los productos, con una considerable capacidad de adaptación a los cultivos de Río Negro» (escenario de máxima eficiencia, cambiando los sistemas actuales de riego, Informe Final IV, p 39).

Claro, ese cambio de sistema tiene un costo, y MEKOROT echa sus números: «la implementación de un sistema de riego por goteo para cultivos hortícolas o frutícolas varían entre 3.000 y 3.500 dólares por hectárea para frutales hasta 5.000 dólares en horticultura, y estos costos pueden alcanzar unos 1.000 dólares más por hectárea si se incluye la construcción de reservorios. Estas cifras no incluyen la fuente de abastecimiento, como estaciones de bombeo desde la fuente para distribuir, cuyos costos pueden variar según su tamaño y distancia» (Informe Final IV, p. 39). Y da una serie de opciones ingenieriles en las que no me voy a meter, considerando distintos valores de eficiencia.

Complementando la información volcada en el Informe II, MEKOROT estima el aumento de la evapotranspiración por los efectos del cambio climático en las distintas cuencas y subcuencas de la provincia (Informe Final IV, Tabla 16, p. 42): Las que más variarán son las cuencas del río Azul, río Chubut y Región Sur (Valcheta) con una merma de 6,6% hacia 2055 (con respecto a 2022). El resto mermará del 4,1 al 5,1%.

En base a estos números, MEKOROT hace el recálculo de la demanda neta y bruta teniendo en cuenta los efectos del cambio climático, considerando distintos escenarios de eficiencia (escenario N°1 de baja/media eficiencia global y escenario N°2 de alta eficiencia global), tanto del sistema público como el privado (Informe Final IV, p. 44).

«Se observa que el incremento de la superficie regada en la provincia (incluyendo los sistemas públicos y los privados) es del orden del 110%, pasa de las actuales 163.015 has regadas a 341.662 has regadas en el año 2055» (Informe Final IV, p. 45). De esta manera,

«(l)a demanda hídrica aumenta un 97% en el escenario N°1 (pasando de 4.853 hm3/año a 9.569 hm3/año) y en cambio en el escenario N°2, donde mejora la eficiencia global, el incremento de la demanda es del 49% (pasando de 4.853 hm3/año a 7.245 hm3/año) para la misma superficie» (Informe Final IV, p. 45).

«Se aprecia entonces mediante la comparación de los escenarios planteados que el impacto de la tecnificación representa un ahorro de 2.324 hm3/año para abastecer el riego de la misma cantidad de hectáreas» (Informe Final IV, p. 45).

Con todos estos números en la mano, MEKOROT realiza los balances prospectivos para cada uno de los sitios, considerando, de nuevo, ambos escenarios:

En el caso del río Neuquén (en el escenario N° 1) las demandas proyectadas se cubren en 2055. El balance sigue siendo positivo, aunque baja a la mitad (Informe Final IV, p. 46).

El agua del río Negro también alcanza (en el escenario N°1), pero se termina el superávit. La oferta alcanza un techo (Informe Final IV, p. 47).

En el caso del río Colorado (siempre en el escenario N°1), 2055 no pinta bien: «Se observa (en la cuenca del Colorado) que el incremento de la demanda no es muy relevante pero la disminución significativa de la oferta hace que el balance sea negativo, es decir que no se alcanzarían a cubrir las demandas proyectadas al 2055 en estas condiciones de baja eficiencia global de riego, a pesar de mantener constantes las demandas de las otras provincias de la cuenca, esto principalmente por el impacto del cambio climático sobre la oferta, por una disminución importante de las precipitaciones níveas en la alta cuenca. En caso de no lograrse una mejora en la eficiencia también en las restantes jurisdicciones de la cuenca, el balance negativo se debería compensar dejando de regar 9.000 hectáreas para bajar la demanda y neutralizar el balance prospectivo» (Informe IV, p. 48). (Las negritas son mías.)

Veamos qué sucede con el escenario de alta eficiencia global.

En el caso del río Neuquén, las demandas son cubiertas con mayor holgura que en el escenario N° 1 (Informe Final IV, p. 49).

En el caso del río Negro «también se estarían cubriendo las demandas proyectadas para el año 2055, con un poco más de margen positivo que en el escenario N°1 debido al aumento de la eficiencia global de los sistemas de riego», aunque «se mantiene la limitación planteada en el escenario anterior para esta cuenca, en cuanto a la factibilidad del desarrollo del total de la superficie a regar determinada por el estudio de la FAO*» (Informe IV, p. 50).

* (aquí se hace referencia a un estudio en particular: «FAO UTF ARG 2017 – Desarrollo Institucional para la inversión – Informe de diagnóstico de los principales valles y áreas con Potencial Agrícola de la provincia de Río Negro». La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas.)

Para el caso del río Colorado, en el escenario N° 2 «se observa que a pesar de mejorar las eficiencias globales aún el balance sigue dando negativo, por lo cual no se cubrirían las demandas proyectadas. La alternativa sería que también las otras jurisdicciones mejoren su eficiencia global, bajando la demanda hídrica, siempre ajustándose a los cupos acordados en la cuenca. En caso de no lograrse una mejora en la eficiencia también en las restantes jurisdicciones de la cuenca, el balance negativo se debería compensar dejando de regar 6.200 hectáreas para bajar la demanda y neutralizar el balance prospectivo» (Informe Final IV, p. 50). (Las negritas son mías, la redundancia gramatical es de MEKOROT.)

Como conclusión de todo este panorama, la provincia de Río Negro, «de no aumentar la eficiencia global de los sistemas de riego podrían ocurrir situaciones en las cuales las demandas agrícolas no puedan ser abastecidas tanto en una condición ‘tendencial’ con la cantidad de hectáreas actuales como en un análisis de escenarios productivos proyectados considerando un aumento de las hectáreas cultivadas» (Informe Final IV, p. 51).

Para el río Colorado, la única opción es reducir la demanda en las cinco provincias de la cuenca, no solo en Río Negro. Reducirla «mediante mejoras estructurales como la impermeabilización de canales, la implementación de sistemas de entrega de agua a demanda, la tecnificación de los sistemas de riego intrafinca y con mejoras no estructurales como establecer un valor económico del agua que incentive el ahorro, mejorando la gestión a través de la profesionalización de los consorcios de riego, y el control por parte de la autoridad de aplicación» (Informe Final IV, p. 51). Si no se consiguiera reducir la demanda, «habría que reducir la superficie a regar hasta lograr una disminución de 231 hm3 en el escenario N°1 o de 113 hm3 en el escenario N°2, lo que representa aproximadamente una reducción de 9.000 hectáreas regadas en el escenario N°1 y 6.200 hectáreas en el escenario N°2» (Informe Final IV, pp. 51 y 52).

En cuanto a la participación de cada cultivo en esas 178.747 hectáreas que se esperan incorporar para 2055 (considerando todas las cuencas de la provincia), la mayor parte (44,4%) va a pasturas para carne (Informe Final IV, p. 56). El resto se distribuye según el diagrama de abajo. (Recordemos que el proyecto público privado Colonia Josefa es el más importante, seguido por el proyecto privado Negro Muerto. En ambos proyectos, la mitad de las hectáreas se la llevan las pasturas.)

 


 Superficie a incorporar a 2055, por cultivo. Fuente: Informe Final IV, Tabla 7, p. 56.

 


 Participación relativa de cada cultivo en la superficie total. Fuente: Informe Final IV, Tabla 7, p. 56.

A continuación, MEKOROT desarrolla, siempre por fuera del contrato original, un análisis de la rentabilidad económica de cada uno de esos proyectos. En el caso de los proyectos con participación privada o privados directamente, estamos (quienes pagamos el estudio de MEKOROT) regalando a los privados un trabajo de consultoría de factibilidad económica. (Algo parecido comenté en Fuentes Turbias I con respecto a las recomendaciones gratuitas que MEKOROT le hace a Jugos SA de Villa Regina.)

 

Sección II

Recién a partir de aquí (Informe Final IV, p. 76) se abordan los objetivos del plan original, lo que es reconocido expresamente en el informe. Concretamente, la sección aborda la problemática del abastecimiento en Sierra Grande y San Antonio Oeste (Informe Final IV, p. 76).

Empecemos con Sierra Grande. Actualmente, el abastecimiento de agua se realiza mediante dos acueductos que captan agua que baja de la meseta de Somuncura, Ventana y Los Berros, los cuales aportan más o menos 50 l/s cada uno (ya hablé de esos dos acueductos en El agua que bebemos en Río Negro.)

Se estima que el consumo actual de Sierra Grande es de 480 a 500 l por persona y por día, aunque es probable que ese número tan elevado se explique por pérdidas del sistema (Informe Final IV, pp. 77, 96). De hecho, «(l)os acueductos (Ventana y Los Berros) se encuentran con serios problemas de mantenimiento» (Informe Final IV, 77). MEKOROT amonesta al que le cabe el poncho (el DPA): «Se actúa sobre los problemas, no se realizan trabajos preventivos de mantenimiento como detección de pérdidas, reparaciones de uniones de caños, reparaciones de válvulas ni mediciones parciales que puedan detectar pérdidas» (Informe Final IV, p. 99).

Los problemas son causados principalmente por los aluviones intensos, cada vez más frecuentes a causa del cambio climático (Informe Final IV, p. 99). De hecho, varios tramos de los caños de cemento de esos acueductos (sobre todo en Los Berros) han sido reemplazados por PVC.

  

Reparación del acueducto Los Berros en 2021. Fuente: https://www.pidolapalabra.com.ar/sierra-grande-por-trabajos-en-el-acueducto-los-berros-estara-afectado-el-servicio/#google_vignette

 

Hay toda una serie de problemáticas identificadas por MEKOROT y una serie de recomendaciones técnicas urgentes, importantes y estratégicas  (Informe Final IV, p. 101). Entre estas últimas se encuentran el incremento de la oferta de agua (a través del aprovechamiento de otras vertientes y aguas servidas tratadas) y el aumento de la eficiencia a través del control de consumo (Informe Final IV, p. 102). Además, MEKOROT hace una estimación de los costos de estas obras e intervenciones recomendadas (Informe Final IV, p. 102). (Las negritas son mías.)

Pasemos a San Antonio Oeste. El agua es abastecida a través del canal Pomona-San Antonio Oeste «Ing. Suárez» (Informe Final IV, p. 78). En el informe de MEKOROT hay toda una descripción de este canal de 194 km de longitud: se describe su sistema de captación, sus cámaras de recarga, sus acueductos, y el reservorio de ALPAT, empresa de la que hablé en Una de cal y una de sodio.

  

Tareas de limpieza en el canal Pomona-San Antonio Oeste. Fuente: https://informativohoy.com.ar/canal-pomona-sao-mantenimiento-preventivo-durante-el-verano/

 

Al igual que los acueductos que llevan el agua a Sierra Grande, el Pomona-San Antonio Oeste pierde mucha agua: de hecho, se calcula que en Pomona entran entre 2 y 2,7 m3/s y al lago regulador, ya cerca de San Antonio Oeste, llegan unos 0,7 m3/s (Informe Final IV, p. 78).

El canal Suárez puede dividirse en tres tramos principales. Las mayores pérdidas se dan en el primer tramo, el que va desde la captación del canal Matriz Sur (Progresiva 00) hasta la progresiva Km 70, porque es de tierra (Informe Final IV, p. 78). El resto de los tramos están impermeabilizados con hormigón. Varias roturas a lo largo del canal se cubrieron con geomembranas (Informe Final IV, p. 78).

«La operación y mantenimiento del canal es tercerizada por el DPA a través de un contrato de concesión que se renueva por licitación» (Informe Final IV, p. 87). Actualmente, la empresa a cargo es COTRAVAME, una empresa cooperativa de trabajo de Choele Choel (la misma contratista que tuvo a su cargo el mantenimiento de los acueductos Ventana y Los Berros). Esta empresa debe garantizar por contrato un volumen mensual mínimo de agua.

El DPA posee en carpeta la realización de una serie de obras para el mejoramiento del sistema. Entre ellas se encuentran la construcción de un canal auxiliar de contorno, la reparación e impermeabilización del canal de vinculación, el desembanque de un sector del lago regulador, la protección de taludes en un sector del lago, y el recrecimiento de las banquinas del canal V (Informe Final IV, pp. 91 y 92).

Por último, el Informe de MEKOROT detalla el costo actual de operación y mantenimiento del canal (Informe Final IV, p. 93) y de los ingresos por facturación por regalías por riego (Informe Final IV, p. 94).

 

La opción de la desalinización para ambas localidades (Sierra Grande y San Antonio Oeste) arranca en la p. 103 del informe. En esta parte, MEKOROT aborda generalidades y describe las diferentes tecnologías, con sus pros y sus contras.

Hay toda una serie de aspectos que condicionan la instalación y operación de estas plantas desaladoras (Informe Final IV, p. 106).

En primer lugar son muy costosas: requieren de una inversión inicial elevada y consumen mucha energía.

En segundo lugar, enfrentan desafíos técnicos importantes: «La producción de agua de las plantas desaladoras debe mantenerse constante la mayor parte del tiempo, pudiendo cambiar el volumen producido en rangos del orden del 10%. Si la planta presenta grandes cambios en el volumen producido a lo largo del tiempo las instalaciones que no están en producción requieren un mantenimiento constante que insume grandes costos en áreas improductivas de las plantas» (Informe Final IV, p. 107). Hablando concretamente del método de ósmosis inversa MEKOROT advierte: «Si bien los beneficios de la desalinización son muchos, también lo son los desafíos que implica su uso para que sea técnica y económicamente viable» (Informe Final IV, p. 109).

Tercero y último, producen un impacto ambiental por la generación de salmuera, las elevadas emisiones de carbono, y la alteración de habitats. (Apenas cinco años atrás, desde el gobierno provincial, se nos decía, con relación al proyecto de hidrógeno verde de la empresa australiana Fortescue, que la desalinización no producía impactos. Ver mi publicación Malo por donde se lo mire.)

¿Qué alternativas hay, en definitiva, para el abastecimiento de agua de la Zona Atlántica? El DPA tiene varias en carpeta. El informe de MEKOROT da cuenta de esas propuestas y hace una serie de observaciones sobre las mismas.

Concretamente, el DPA propone 12 alternativas entre las que se cuentan la construcción de un canal paralelo o casi paralelo al canal existente, la construcción de nuevos reservorios, e incluso la instalación de una planta desalinizadora en Sierra Grande (en el informe, pp. 120-122, hay una tabla con esas 12 alternativas). El objetivo: transportar 1000 l/s a San Antonio  Oeste (e independizar el consumo humano del canal Suárez) y otros 300 l/s a Playas Doradas (Informe Final IV, pp. 119 y 120). El DPA también propone en su análisis un orden de las alternativas en función de su viabilidad (Informe Final IV, p. 120).

Como comenté, el informe de MEKOROT contiene observaciones técnicas sobre las alternativas del DPA (Informe Final IV, p. 123), pero también da sus propias alternativas, considerando distintos escenarios a 2055, a saber: 1) poblacional, 2) poblacional + 5.000 ha regadas por goteo, 3) poblacional + 10.000 ha regadas por goteo.

Para el primer escenario (solo poblacional) MEKOROT plantea tres alternativas:

a. Nuevo acueducto (el existente se deja para uso agrícola, Informe Final IV, p. 163),

b. Nuevo acueducto + planta desaladora, y

c. Plantas desaladoras.

En el caso de San Antonio Oeste, el nuevo acueducto vendría desde Conesa; en el caso de Sierra Grande, desde San Antonio Oeste (indirectamente del río Negro). En caso de que se opte por la alternativa b (Nuevo acueducto + planta desaladora), habría una única planta desaladora para San Antonio Oeste y Sierra Grande (con un costo estimado de U$D 120.000.000, Informe Final IV, Tabla 31, p. 148); en el caso de la alternativa c (plantas desaladoras) habría una planta desaladora por ciudad (la de San Antonio Oeste costaría unos  U$D 97.020.000, y la de Sierra unos U$D 37.840.000, Informe Final IV, Tabla 31, p. 148) (Informe Final IV, Tabla 17, p. 125). (Esas plantas poseen una vida útil estimada de 25 años, Informe Final IV, p. 156.)

En el caso del escenario 2 y 3 (poblacional + 5.000 ha regadas, poblacional + 10.000 ha regadas) la alternativa es una sola: nuevo acueducto Conesa-San Antonio Oeste, y de ahí otro acueducto hasta Sierra Grande.*

*(Aparentemente, el gobierno de Río Negro compró esta alternativa, pero considerando, no la incorporación de nuevas hectáreas regadas, sino el desarrollo energético del golfo San Matías. De hecho, «El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, confirmó (en marzo de 2026) que el proyecto del canal Pomona-San Antonio Oeste sufrirá modificaciones sustanciales en su planificación original y pasará a depender de la Secretaría de Energía y Ambiente provincial, en el marco del crecimiento del polo exportador de GNL y petróleo en el Golfo de San Matías». Es gravísimo que la Secretaría de Energía sea el organismo que administre el agua que beben les sanantonienses y sierragrandenses. ¿Qué priorizará Energía en caso de escasez?[4])

  


 Abastecimiento Zona Atlántica. Fuente. Presentación MEKOROT ante los legisladores. Diapositiva 19.

 

Como vemos, la planta desaladora se muestra como una alternativa viable, pero solo si no se amplía la superficie regada (entiendo que con respecto a la superficie actual) (Informe Final IV, p. 125).

El informe de MEKOROT también analiza el costo económico y energético de los distintos escenarios y alternativas. Considerando el escenario poblacional, la alternativa c (las dos plantas desaladoras) es la de menor costo de inversión; por mucho: U$D 134.860.000 (Informe Final IV, p. 150), aunque, como vimos, la desalinización como opción está lejos de ser viable: técnica,  ambiental, e incluso económicamente.

Nos vemos en Fuentes Turbias V (Planificación, optimización y acompañamiento a nivel Provincial del reúso de los efluentes generados en las plantas de tratamiento de líquidos cloacales).

 

 

 



[1] Wikipedia refiere la siguiente anécdota sobre esta persona: «El 16 de junio de 2009, Aharonovich generó controversia por un comentario que hizo durante una reunión con un detective de policía encubierto en la Estación Central de Autobuses de Tel Aviv. Después de que el detective se disculpara por su aspecto desaliñado durante la reunión, Aharonovich respondió que se veía tan sucio como un «Araboosh», un insulto hebreo que se traduce aproximadamente como «árabe sucio». Varios miembros del Knesset (el parlamento de Israel) lo denunciaron como racista tras ello, y posteriormente se disculpó». Lo que Wikipedia no informa es si les árabes aceptaron esa disculpa. https://en-wikipedia-org.translate.goog/wiki/Yitzhak_Aharonovich?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

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