FUENTES TURBIAS IV (MEKOROT: CUARTO y SEXTO INFORMES DE AVANCE SOBRE LOS RECURSOS HÍDRICOS DE RÍO NEGRO)
Repasemos:
El Anexo A («Descripción de los servicios») del contrato entre
el CFI y MEKOROT para la realización de un Plan Maestro para el Sector Hídrico en
Río Negro contiene un Plan de Trabajo dividido en siete etapas (que en el
cuerpo del contrato figuran como servicios de consultoría separados, no como etapas
de una sola cosa), a saber:
Etapa 1. Análisis de la situación actual del sector agua en
la provincia de Río Negro.
Etapa 2. Proyecciones de la demanda del sector del agua en
la provincia de Río Negro y la oferta de recursos hídricos, ambos considerando
la influencia del cambio climático.
Etapa 3. Evaluación y propuesta una Autoridad de Regulación
de Servicios de Agua Potable y Saneamiento.
Etapa 4. Evaluación de la necesidad de desalinización de agua
para el abastecimiento de agua potable en localidades de la Región Sur y en
poblaciones de la Zona Atlántica de la provincia de Río Negro y las
alternativas técnicas existentes.
Etapa 5. Planificación, optimización y acompañamiento a
nivel Provincial del reuso de los efluentes generados en las plantas de
tratamiento de líquidos cloacales.
Etapa 6. Evaluación integral para la modernización del canal
Pomona-San Antonio.
Etapa 7. Cálculo del valor económico del agua.
La Etapa 1 (el primer informe de avance) la abordé en esta publicación.
La Etapa 2 (segundo informe de avance) en esta otra.
La Etapa 3 (tercer informe de avance) en esta otra.
En esta publicación
comentaré el informe correspondiente a las Etapas 4 y 6. Es presentado como
Informe Final IV y así se lo citará de aquí en adelante.
Como veremos a la largo de esta publicación, el Informe
Final IV es más amplio que lo que indica su título. No se limita a: 1) una evaluación
de la necesidad de desalinización de agua para el abastecimiento de agua potable
en localidades de la Región Sur y en poblaciones de la Zona Atlántica de la
provincia de Río Negro y las alternativas técnicas existentes, y a 2) una evaluación
integral para la modernización del canal Pomona-San Antonio. Hay puntos de
análisis no contemplados en el contrato original (los cuales ocupan
prácticamente la mitad del documento, hasta la p. 76 sobre un total de 166 pp.),
lo que es explícitamente reconocido por sus autores.
El Informe Final IV posee dos secciones.
La sección I es la continuación del Informe II «donde se analiza los Escenarios
Productivos definidos en forma conjunto con la Provincia para realizar un
análisis prospectivo al 2055»
(Informe Final IV, p. 6). En esta sección se utilizan los mismos criterios y
definiciones que en el Informe II, y se brinda un análisis económico que evalúa
los impactos de los nuevos desarrollos agrícolas proyectados (Informe Final IV,
p. 6).
La sección II desarrolla las etapas 4 y 6 que mencioné unos
párrafos atrás.
El Informe Final IV incluye un anexo (Anexo II) con las
observaciones del experto de MEKOROT Gal Malachi (quien además es co fundador
de una start up de IA orientada a la
ciberseguridad), durante una visita realizada a la provincia en mayo de 2024. Recordemos
que otro experto, Matan Hadari, Jefe del Departamento de Calidad de Agua de la
empresa, había andado por la provincia acompañado de gente del Departamento Provincial
de Aguas (DPA) entre el 7 y el 11 de agosto de 2023. No es la primera visita de
Malachi a Argentina: en 2023 anduvo por Formosa.[2]
Sección I
Como comenté, esta sección es la continuación del Informe II.
MEKOROT lo explica de esta forma (Informe Final IV, p. 8): «Luego de ser presentado el informe N° 2, dónde se analiza el
impacto del cambio climático en la oferta hídrica de las principales cuencas de
la provincia y sobre la demanda agrícola en un escenario tendencial, es decir
sin variar la superficie agrícola ni la célula de cultivos y solo calculando el
incremento de la demanda por aumento de la evapotranspiración y el crecimiento vegetativo
de la población, se plantea ahora
realizar escenarios dónde (sic) se
incremente la demanda por un incremento del área cultivada y regada en la
provincia y por un crecimiento puntual determinado por la actividad
hidrocarburífera y el desarrollo turístico» (Informe Final IV, p. 8). (Las negritas son mías.)
El Informe II basa sus
proyecciones en que nada cambia excepto el número poblacional (dado por
crecimiento vegetativo de la población de arranque) y ciertas variables a causa
del cambio climático (como el aumento de la evapotranspiración y la disminución
de la oferta hídrica). Ese informe II toma en cuenta, como indican sus autores,
un «escenario tendencial», en donde (sin acento) no hay un aumento de la
superficie cultivada, ni nuevas industrias que requieran más agua, ni un
aumento en la eficiencia del uso del agua (el equivalente a un escenario de business as usual). En este
Informe Final IV se completa ese panorama incrementando la demanda en distintas
actividades, como la industria petrolera y la agricultura.
Mucho de lo que contiene este Informe Final IV se basa en los
resultados de un taller realizado el 7 de agosto de 2025 en instalaciones del DPA
en Viedma, del que participaron distintos organismos, como el Ministerio de
Desarrollo Económico y Producción, Aguas Rionegrinas S.A., la Secretaría de
Energía y Secretaría de Planificación, junto al DPA, el CFI y la propia MEKOROT
(Informe Final IV, p. 8)
(desde la p. 12 del Informe Final IV se transcribe la minuta de ese encuentro).
MEKOROT parte de dos supuestos: el primero, que para 2055 se duplicará el área regada y se explotarán áreas concesionadas que en la actualidad no tienen uso, y el segundo, que la población crecerá fuertemente debido al aumento de la actividad hidrocarburífera y el turismo (sobre todo en algunos lugares de la provincia). La empresa israelí advierte que habrá graves problemas para abastecer toda esa demanda si no mejora considerablemente la eficiencia en el uso del agua, ya que, a la par con ese aumento de la demanda, mermará la oferta hídrica como resultado del cambio climático.
Concretamente, MEKOROT recomienda para el río Neuquén la
construcción de obras de regulación, por tratarse de un río con un caudal muy
variable (Informe Final IV, Resumen
Ejecutivo, p. 10).
El más complicado es,
sin duda, el río Colorado. En este caso MEKOROT plantea directamente una
reducción de los consumos (Informe Final
IV, Resumen Ejecutivo, p. 10). Para ello proponen la impermeabilización
de los canales, la implementación de
sistemas de entrega de agua a demanda, la tecnificación de los sistemas de
riego y estableciendo un valor económico del agua que incentive el ahorro (o
sea aumentando su costo, esto lo digo yo) (Informe Final IV, Resumen Ejecutivo, p. 10). Si esto no se
implementa (siempre hablando de la cuenca del río Colorado), no solo no podría aumentarse la superficie de riego sino que habría que reducirla en 6.200
hectáreas (en un escenario de alta eficiencia global) o 9.000 hectáreas
(escenario de baja/media eficiencia global) (Informe Final IV, Resumen Ejecutivo, p. 10). (Siempre considerando
un horizonte a 30 años.)
Pasemos ahora a la demanda poblacional.
Los participantes del taller, según dejan constancia en la
minuta transcripta en el informe, ven un incremento poblacional en Las Grutas y Playas Doradas por el crecimiento de la
actividad turística (Informe Final IV,
p. 14).
En el Alto Valle, ven, para 2060, un avance del área urbana por sobre la rural con infraestructura de riego del orden del 11%. Obviamente, este avance urbano limitará el desarrollo de la agricultura en aquellas zonas semiurbanas que actualmente se destinan a ese uso (Informe Final IV, p. 14).
En Sierra Grande (incluyendo Playas Doradas y Punta Colorada),
«no sería importante la parte
poblacional, pero podría serlo en etapa de construcción» (entiendo que hablan de la construcción del oleoducto VMOS y
la terminal portuaria) (Informe Final
IV, p. 15).
En cuanto las demandas industriales del rubro minería e
hidrocarburos, los participantes del taller se pusieron de acuerdo en lo siguiente:
1. El proyecto de Hidrógeno Verde (que pensaba desarrollarse
en Sierra Grande) se descarta porque «no
tiene factibilidad inmediata» (Informe
Final IV, p. 15). Raro que lo descarten rotundamente, aun en un
escenario a 2055, que escapa a lo inmediato.
2. Se espera un crecimiento de la demanda por el puerto de San
Antonio Oeste (en San Antonio Este) (Informe
Final IV, p. 15).
3. Se espera un crecimiento de la demanda en Sierra Grande por
el desarrollo de exportación de petróleo y gas (de nuevo, seguro piensan en el
VMOS y en el proyecto Argentina LNG).
En cuanto a obras de energía en desarrollo y planificadas,
los participantes del taller destacaron obras proyectadas en Valle Medio para
cubrir 20.000 ha; obras en desarrollo en Negro Muerto y Colonia Josefa; obras
de energía en Guardia Mitre y en otras localidades del Valle Inferior (Informe Final IV, p. 15)
De acuerdo con las metodologías aplicables, los participantes
del taller determinaron un área regable «potencial» en la provincia de Río Negro de
1.178.727 hectáreas (Informe Final IV,
p. 16). Obviamente, regar todo eso sería imposible, y los participantes
del taller lo saben: «(ese 1.178.727) no es el valor a
tomar para el escenario 2055 por las dificultades productivas en su puesta en
marcha y grandes inversiones públicas necesarias para su desarrollo» (Informe Final IV, p. 16).
Entre esas inversiones (tanto públicas como privadas) la
minuta consigna las siguientes (Informe
Final IV, p. 16):
1. Alto Valle (proyecto público). Para 2055, solo un 70% del
área dentro del sistema público de riego sin uso aparente entre Cinco Saltos y General
Roca (unas 7.735 ha) se incorporará al área productiva. El 30% restante (unas 3.315
ha) cederá al avance urbano (Informe Final
IV, p. 16).
2. Alto Valle (proyecto privado). Incorporación de 14.015 ha
en la zona de media barda, por bombeo.
Se podría utilizar aquí agua de reuso.
3. Campo Grande (proyecto público). Incorporación de 1.800 ha.
4. Valle Azul (proyecto privado). Incorporación de 5.000 ha.
5. Margen Norte (proyecto privado). Incorporación de 7.784
ha, ampliando la capacidad del canal y construyendo otro.
6. Negro Muerto (desde Colonia Josefa hasta Conesa) (proyecto
privado).* Incorporación, para 2055, de 30.000 ha. Actualmente se desarrollan
obras (entiendo que públicas) para el tendido eléctrico que requiere el
proyecto. En una primera instancia se contempla bombear agua directamente del
río. En una segunda instancia posterior a 2055 se proyecta la construcción de un
canal de 65 km y la incorporación de hasta 70.000 ha (Informe Final IV, p. 17).
* Ojo con esto I: se trata de un proyecto de siembra
directa, que aumenta la necesidad del uso de agrovenenos por que las malas
hierbas crecen rápidamente en las tierras no removidas.[3]
7. Canal Pomona-San Antonio (proyecto público). Incorporación
de 5.000 ha principalmente para plantaciones de olivo (Informe Final IV, p. 17).
8. Canal Pomona-San Antonio (proyecto privado). Incorporación
de 5.000 ha para megafardos de alfalfa.
9. Isla Choele Choel (proyecto público). Incorporación de 7.000
ha para 2055.
10. Colonia Josefa (proyecto público). Incorporación de casi
60.000 ha. Es el proyecto más importante junto con Negro Muerto.
11. Conesa-Guardia Mitre (proyecto público). Inversión
pública en energía (Banco Mundial). Incorporación de 15.000 ha para 2055.
Bombeo privado desde el río Negro (Informe
Final IV, p. 18).
12. IDEVI (proyecto Público). Incorporación de 10.000 ha para
2055.
13. Cuenca del río Colorado (proyecto público).
Incorporación de 8.000 ha para 2055. Es la superficie empadronada que
actualmente no se está regando. Hay problemas con el agua y los escenarios
tendenciales.
Valcheta. «Se
estima que se desarrollarán las superficies actuales empadronadas y que no se
están regando, duplicándose
prácticamente el área regada. Para ello es necesario una mejora en la
eficiencia actual y obras de infraestructura en el sistema de captación y
conducción» (Ojo con esto II: ¿Se
viene la represa?) (Informe Final IV,
p. 18).
Rio Chico. No se prevé un crecimiento importante (Informe Final IV, p. 18).
El Bolsón. Se
prevé un decrecimiento del área bajo riego en función del desarrollo urbano
(Informe Final IV, p. 18). (En
El Sueño de Pogliano, transcribí parte del discurso del intendente con motivo
del aniversario del pueblo, en donde aseguraba que la discusión sobre si el
perfil de El Bolsón debía ser productivo o turístico estaba saldada a favor del
turístico. Evidentemente, MEKOROT tomó nota de esta decisión del funcionario ultra
albertista, absolutamente arbitraria, de convertir áreas actualmente en
producción en loteos privados.)
Proyectos 6 (Negro
Muerto) y 10 (Colonia Josefa). Los dos principales proyectos agrícolas de la
provincia. Los proyectos arrancan en Pomona y llegan hasta Conesa. (Como
veremos más adelante, un poco aguas arriba de Conesa, se proyecta la construcción
de un acueducto hasta San Antonio Oeste.) Fuente: https://www.rionegro.com.ar/rural/rio-negro-prepara-obras-clave-para-el-desarrollo-agricola-de-negro-muerto-y-colonia-josefa/
Yendo a la proyección
de la oferta (ya por fuera de lo anotado en la minuta del taller), MEKOROT echa
algunos números, siempre considerando un escenario a 2055.
Para el caso de la cuenca del río Limay, MEKOROT pronostica un
aumento de la temperatura superior a 1,5 °C y una disminución de la
precipitación de entre 10 y 30% para 2070-2100 (esto mismo está detallado en el
Informe II, que se ocupa de estas proyecciones).
Por lo tanto: menos agua que baja desde los Andes. Así, con
todas las letras: «Los
resultados del modelo hidrológico presentados muestran que se espera que disminuyan los volúmenes de caudales que fluyen desde los
Andes hacia las zonas bajas de la provincia. Esta tendencia conducirá a una
reducción de alrededor del 12% en 2030, 21% en 2050 y 31% hasta 2070 en el
total de agua superficial disponible en la provincia» (Informe Final IV, p. 22). (Las negritas son mías.)
Con respecto a la demanda proyectada al 2055, y considerando
el conjunto de la provincia, MEKOROT apunta: «Para el escenario potencial productivo al año 2055 se
contemplan incrementos diferenciales de la demanda por el crecimiento de ciertas
actividades que se plantean desde la provincia como desarrollos turísticos
importantes (Las Grutas y Playas Doradas), desarrollos de polos industriales
por la actividad minera e hidrocarburífera (localidades de la Línea Sur y de
Alto Valle) y ampliaciones de áreas de riego en distintos valles de la
provincia» (Informe Final IV, p. 24).
El impacto de Vaca Muerta en las proyecciones demográficas es
clave. Según un estudio citado en el informe y financiado por la Corporación
Andina de Fomento (CAF), se estima una
población de 181.358 habitantes para Cipolletti para 2035, un 41,70% con
respecto a 2015 (el año del estudio) (Informe
Final IV, p. 31). (Para 2023, esa población era de 105.482 habitantes, Informe Final IV, p. 30.)
Otra fuente da un valor distinto. El Plan Director del Sistema
de Agua Potable de la ciudad de Cipolletti, Tomo II – Parte «B» de Junio 2015 (Informe
Final IV, p. 31), augura (entre la población asociada a la actividad
petrolera y la población permanente proyectada) un total de 143.605 habitantes para 2035 (en 2045
ese número treparía a 175.241). (No cuento aquí los números de Fernández Oro
que también integra ese Plan Director.) Siempre hablando de Cipolletti, los
cálculos según el Plan Director dan para 2055 un total de 196.469 habitantes,
de los cuales 48.049 (un 24% del total) estarán viviendo en la ciudad por la
actividad petrolera.
En General Roca, el estudio de la CAF (Informe Final IV, p. 33) anticipa un
crecimiento poblacional de 133.034
habitantes para 2035, mientras que el Plan de Aguas del disuelto Ente
Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENHOSA) contempla una población de 120.000 habitantes para 2050. (Aunque el
plan de ENHOSA no contempla el incremento poblacional por actividad petrolera,
el informe de MEKOROT estima una población de 140.000 por todo concepto para
2055, Informe Final IV, p.
33).
MEKOROT también estima el consumo de agua proyectado a 2055.
En el cuadro de abajo (tomado de la p. 35 del Informe Final IV) se comparan los
consumos considerando el crecimiento vegetativo de la población y los efectos
del cambio climático (aumento de la evapotranspiración de los cultivos) y la
productiva potencial (incorporando nuevas áreas de riego, y nuevos proyectos
productivos).
También calcula el consumo poblacional proyectado para Sierra Grande y Playas Doradas. Para ambas, se estima un total de 44.500 habitantes para 2055 (hoy tiene 9.000) y un consumo total de 7.247.440 m3/año (Informe Final IV, Tabla 12, p. 36), lo que equivale a un flujo de 0,3 m3/s.
Para San Antonio Oeste-Las Grutas, la población estimada para 2055 es de 194.081 habitantes. (Ojo: en
realidad, este cálculo lo hago yo sobre la base de la Info de las tablas 11 y
12 (Informe Final IV, p. 36). En la Tabla 11 creo que hay un error: ese 238.581
que figura ahí debe corresponder a las poblaciones sumadas de San Antonio Oeste-Las
Grutas y Sierra Grande-Playas Doradas, no a la de Sierra Grande sola como
indica la referencia de la tabla. La población de Sierra Grande-Playas Doradas para
2055 es de 44.500 como se indica correctamente en la Tabla 12).
MEKOROT hace las estimaciones de la demanda industrial e
hidrocarburífera para 2055 (Informe Final
IV, p. 36). Lo hace por cuenca y por localidad.
Los mayores incrementos en este rubro se observan en el Alto
Valle. Para el río Neuquén y el río Negro se plantea un incremento de 2 hm3/año
para 2055 con respecto a 2023 (2 hm3por río por año) (Informe Final IV, Tabla 13, p. 37). Tomando en cuenta todas las cuencas de la
provincia, el desarrollo industrial e hidrocarburífero significará un aumento
de 7 hm3 anuales para 2055.
En cuanto a la demanda
agrícola, se espera que, para 2055, las superficies regadas se incrementen de
forma importante (Informe Final IV, pp.
37 y 38).
Para la cuenca del río Neuquén, ese incremento sería de un
23% (contemplando sistema de riego público o privado) (Informe Final IV, Tabla 14, p. 37).
Para la cuenca del río Negro, el mayor incremento de las
superficies regadas se daría en los valles Medio e Inferior. En Valle Medio, se
estima un incremento de 349 % de la superficie regada por el sistema público
(de 20.475 ha a 91.990 ha en 2055), mientras que en Valle Inferior ese
incremento sería de 93% (de 30.000 h a 58.000 ha en 2055).
Se proyecta un
incremento de las hectáreas regadas en prácticamente todas las cuencas
(excepto en la cuenca del río Azul*), pero llama la atención Valcheta, que pasa
de 400 ha a 850 ha, con un incremento de 113% de su superficie regada (Informe Final IV, Tabla 14, p. 38). Aquí,
como en otros lugares de la provincia, la apuesta es simplemente regar la
superficie empadronada que hoy no se está regando. (Coincidentemente, en el
cuadro anterior tomado de la p. 35 del informe, se indica que, para la Región
Sur (Meseta), se pasa de un consumo de 6 hm3/año a 12 hm3/año
si se agregan los nuevos proyectos productivos, los cuales, en principio,
serían agrícolas. Por Región Sur se toma solo Valcheta, aparentemente.)
*(«EL
BOLSÓN, El área bajo riego tiene un importante decrecimiento en función del
desarrollo urbano, por lo tanto, aquí no se prevé un crecimiento de la demanda», Informe Final IV, p. 18.)
De aquí a 2055 bajará la oferta y subirá la demanda. Sin
duda algo deberá hacerse. MEKOROT se inclina por reducir la demanda por el lado
de la agricultura (claro, no se mete con la industria del petróleo o con la
minería), pasando a un sistema por goteo: «Se considera un sistema de riego por goteo como referencia para
algunos cultivos frutícolas (pera, manzana, frutos secos, vid) y hortícolas
(cebolla, ajo), siendo este uno de los más difundidos para lograr altas
producciones y alta calidad de los productos, con una considerable capacidad de
adaptación a los cultivos de Río Negro»
(escenario de máxima eficiencia, cambiando los sistemas actuales de riego, Informe Final IV, p 39).
Claro, ese cambio de sistema tiene un costo, y MEKOROT echa
sus números: «la
implementación de un sistema de riego por goteo para cultivos hortícolas o
frutícolas varían entre 3.000 y 3.500 dólares por hectárea para frutales hasta
5.000 dólares en horticultura, y estos costos pueden alcanzar unos 1.000
dólares más por hectárea si se incluye la construcción de reservorios. Estas
cifras no incluyen la fuente de abastecimiento, como estaciones de bombeo desde
la fuente para distribuir, cuyos costos pueden variar según su tamaño y distancia» (Informe Final IV, p. 39). Y da una serie de opciones ingenieriles
en las que no me voy a meter, considerando distintos valores de eficiencia.
Complementando la información volcada en el Informe II,
MEKOROT estima el aumento de la evapotranspiración por los efectos del cambio
climático en las distintas cuencas y subcuencas de la provincia (Informe Final IV, Tabla 16, p. 42):
Las que más variarán son las cuencas del río Azul, río Chubut y Región Sur
(Valcheta) con una merma de 6,6% hacia 2055 (con respecto a 2022). El resto
mermará del 4,1 al 5,1%.
En base a estos números, MEKOROT hace el recálculo de la
demanda neta y bruta teniendo en cuenta los efectos del cambio climático, considerando
distintos escenarios de eficiencia (escenario N°1 de baja/media eficiencia
global y escenario N°2 de alta eficiencia global), tanto del sistema público
como el privado (Informe Final IV, p.
44).
«Se observa
que el incremento de la superficie regada en la provincia (incluyendo los
sistemas públicos y los privados) es del orden del 110%, pasa de las actuales
163.015 has regadas a 341.662 has regadas en el año 2055» (Informe Final IV, p.
45). De esta manera,
«(l)a
demanda hídrica aumenta un 97% en el escenario N°1 (pasando de 4.853 hm3/año
a 9.569 hm3/año) y en cambio en el escenario N°2, donde mejora la
eficiencia global, el incremento de la demanda es del 49% (pasando de 4.853 hm3/año
a 7.245 hm3/año) para la misma superficie» (Informe Final IV, p.
45).
«Se aprecia
entonces mediante la comparación de los escenarios planteados que el impacto de
la tecnificación representa un ahorro de 2.324 hm3/año para
abastecer el riego de la misma cantidad de hectáreas» (Informe Final IV, p.
45).
Con todos estos números en la mano, MEKOROT realiza los
balances prospectivos para cada uno de los sitios, considerando, de nuevo,
ambos escenarios:
En el caso del río Neuquén (en el escenario N° 1) las
demandas proyectadas se cubren en 2055. El balance sigue siendo positivo,
aunque baja a la mitad (Informe Final
IV, p. 46).
El agua del río Negro también alcanza (en el escenario N°1),
pero se termina el superávit. La oferta alcanza un techo (Informe Final IV, p. 47).
En el caso del río Colorado (siempre en el escenario N°1), 2055
no pinta bien: «Se observa (en la cuenca del Colorado) que el
incremento de la demanda no es muy relevante pero la disminución significativa
de la oferta hace que el balance sea negativo, es decir que no se alcanzarían a cubrir las demandas proyectadas
al 2055 en estas condiciones de baja eficiencia global de riego, a pesar de
mantener constantes las demandas de las otras provincias de la cuenca, esto
principalmente por el impacto del cambio climático sobre la oferta, por una
disminución importante de las precipitaciones níveas en la alta cuenca. En caso
de no lograrse una mejora en la eficiencia también en las restantes
jurisdicciones de la cuenca, el balance negativo se debería compensar dejando
de regar 9.000 hectáreas para bajar la demanda y neutralizar el balance
prospectivo» (Informe IV, p. 48). (Las negritas
son mías.)
Veamos qué sucede con el escenario de alta eficiencia
global.
En el caso del río Neuquén, las demandas son cubiertas con
mayor holgura que en el escenario N° 1 (Informe
Final IV, p. 49).
En el caso del río Negro «también se estarían cubriendo las demandas proyectadas para el
año 2055, con un poco más de margen positivo que en el escenario N°1 debido al
aumento de la eficiencia global de los sistemas de riego», aunque «se
mantiene la limitación planteada en el escenario anterior para esta cuenca, en
cuanto a la factibilidad del desarrollo del total de la superficie a regar
determinada por el estudio de la FAO*»
(Informe IV, p. 50).
* (aquí se hace referencia a un estudio en particular: «FAO UTF ARG 2017 – Desarrollo
Institucional para la inversión – Informe de diagnóstico de los principales
valles y áreas con Potencial Agrícola de la provincia de Río Negro». La FAO es la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas.)
Para el caso del río Colorado, en el escenario N° 2 «se observa que a pesar de mejorar
las eficiencias globales aún el balance
sigue dando negativo, por lo cual no se cubrirían las demandas proyectadas.
La alternativa sería que también las otras jurisdicciones mejoren su eficiencia
global, bajando la demanda hídrica, siempre ajustándose a los cupos acordados
en la cuenca. En caso de no lograrse una mejora en la eficiencia también en las
restantes jurisdicciones de la cuenca, el balance negativo se debería compensar
dejando de regar 6.200 hectáreas para bajar la demanda y neutralizar el balance
prospectivo» (Informe Final IV, p. 50). (Las
negritas son mías, la redundancia gramatical es de MEKOROT.)
Como conclusión de todo este panorama, la provincia de Río
Negro, «de no aumentar la
eficiencia global de los sistemas de riego podrían ocurrir situaciones en las
cuales las demandas agrícolas no puedan ser abastecidas tanto en una condición ‘tendencial’
con la cantidad de hectáreas actuales como en un análisis de escenarios
productivos proyectados considerando un aumento de las hectáreas cultivadas» (Informe Final IV, p. 51).
Para el río Colorado, la única opción es reducir la demanda
en las cinco provincias de la cuenca, no solo en Río Negro. Reducirla «mediante mejoras estructurales como
la impermeabilización de canales, la implementación de sistemas de entrega de
agua a demanda, la tecnificación de los sistemas de riego intrafinca y con
mejoras no estructurales como establecer un valor económico del agua que
incentive el ahorro, mejorando la gestión a través de la profesionalización de
los consorcios de riego, y el control por parte de la autoridad de aplicación» (Informe Final IV, p. 51). Si no se consiguiera reducir la
demanda, «habría que reducir
la superficie a regar hasta lograr una disminución de 231 hm3 en el
escenario N°1 o de 113 hm3 en el escenario N°2, lo que representa
aproximadamente una reducción de 9.000 hectáreas regadas en el escenario N°1 y
6.200 hectáreas en el escenario N°2»
(Informe Final IV, pp. 51 y 52).
En cuanto a la participación
de cada cultivo en esas 178.747 hectáreas que se esperan incorporar para 2055 (considerando
todas las cuencas de la provincia), la mayor parte (44,4%) va a pasturas para
carne (Informe Final IV, p.
56). El resto se distribuye según el diagrama de abajo. (Recordemos que el proyecto
público privado Colonia Josefa es el más importante, seguido por el proyecto
privado Negro Muerto. En ambos proyectos, la mitad de las hectáreas se la
llevan las pasturas.)
A continuación, MEKOROT desarrolla, siempre por fuera del
contrato original, un análisis de la rentabilidad económica de cada uno de esos
proyectos. En el caso de los proyectos con participación privada o privados
directamente, estamos (quienes pagamos el estudio de MEKOROT) regalando a los
privados un trabajo de consultoría de factibilidad económica. (Algo parecido
comenté en Fuentes Turbias I con respecto a las recomendaciones gratuitas que
MEKOROT le hace a Jugos SA de Villa Regina.)
Sección II
Recién a partir de aquí (Informe Final IV, p. 76) se abordan los objetivos del plan
original, lo que es reconocido expresamente en el informe. Concretamente, la
sección aborda la problemática del abastecimiento en Sierra Grande y San Antonio
Oeste (Informe Final IV, p. 76).
Empecemos con Sierra
Grande. Actualmente, el abastecimiento de agua se realiza mediante dos acueductos
que captan agua que baja de la meseta de Somuncura, Ventana y Los Berros, los
cuales aportan más o menos 50 l/s cada uno (ya hablé de esos dos acueductos en El agua que bebemos en Río Negro.)
Se estima que el consumo actual de Sierra Grande es de 480 a
500 l por persona y por día, aunque es probable que ese número tan elevado se
explique por pérdidas del sistema (Informe Final IV, pp. 77, 96). De hecho, «(l)os acueductos (Ventana y Los Berros) se encuentran con
serios problemas de mantenimiento»
(Informe Final IV, 77). MEKOROT amonesta al que le cabe el poncho (el DPA): «Se actúa sobre los problemas, no se
realizan trabajos preventivos de mantenimiento como detección de pérdidas,
reparaciones de uniones de caños, reparaciones de válvulas ni mediciones
parciales que puedan detectar pérdidas»
(Informe Final IV, p. 99).
Los problemas son causados principalmente por los aluviones
intensos, cada vez más frecuentes a causa del cambio climático (Informe Final IV, p. 99). De
hecho, varios tramos de los caños de cemento de esos acueductos (sobre todo en
Los Berros) han sido reemplazados por PVC.
Reparación del
acueducto Los Berros en 2021. Fuente: https://www.pidolapalabra.com.ar/sierra-grande-por-trabajos-en-el-acueducto-los-berros-estara-afectado-el-servicio/#google_vignette
Hay toda una serie de problemáticas identificadas por
MEKOROT y una serie de recomendaciones técnicas urgentes, importantes y
estratégicas (Informe Final IV, p. 101). Entre estas últimas se encuentran el
incremento de la oferta de agua (a través del aprovechamiento de otras
vertientes y aguas servidas tratadas) y el
aumento de la eficiencia a través del control de consumo (Informe Final IV, p. 102). Además, MEKOROT
hace una estimación de los costos de estas obras e intervenciones recomendadas
(Informe Final IV, p. 102).
(Las negritas son mías.)
Pasemos a San Antonio
Oeste. El agua es abastecida a través del canal Pomona-San Antonio Oeste «Ing. Suárez» (Informe Final IV, p.
78). En el informe de MEKOROT hay toda una descripción de este canal de 194 km
de longitud: se describe su sistema de captación, sus cámaras de recarga, sus
acueductos, y el reservorio de ALPAT, empresa de la que hablé en Una de cal y una de sodio.
Tareas de limpieza en el canal Pomona-San
Antonio Oeste. Fuente: https://informativohoy.com.ar/canal-pomona-sao-mantenimiento-preventivo-durante-el-verano/
Al igual que los acueductos que llevan el agua a Sierra
Grande, el Pomona-San Antonio Oeste pierde mucha agua: de hecho, se calcula que
en Pomona entran entre 2 y 2,7 m3/s y al lago regulador, ya cerca de
San Antonio Oeste, llegan unos 0,7 m3/s (Informe Final IV, p. 78).
El canal Suárez puede dividirse en tres tramos principales.
Las mayores pérdidas se dan en el primer tramo, el que va desde la captación
del canal Matriz Sur (Progresiva 00) hasta la progresiva Km 70, porque es de
tierra (Informe Final IV, p.
78). El resto de los tramos están impermeabilizados con hormigón. Varias roturas
a lo largo del canal se cubrieron con geomembranas (Informe Final IV, p. 78).
«La
operación y mantenimiento del canal es tercerizada por el DPA a través de un
contrato de concesión que se renueva por licitación» (Informe Final IV, p.
87). Actualmente, la empresa a cargo es COTRAVAME,
una empresa cooperativa de trabajo de Choele Choel (la misma contratista que tuvo
a su cargo el mantenimiento de los acueductos Ventana y Los Berros). Esta
empresa debe garantizar por contrato un volumen mensual mínimo de agua.
El DPA posee en carpeta la realización de una serie de obras
para el mejoramiento del sistema. Entre ellas se encuentran la construcción de
un canal auxiliar de contorno, la reparación e impermeabilización del canal de vinculación,
el desembanque de un sector del lago regulador, la protección de taludes en un
sector del lago, y el recrecimiento de las banquinas del canal V (Informe Final IV, pp. 91 y 92).
Por último, el Informe de MEKOROT detalla el costo actual de
operación y mantenimiento del canal (Informe
Final IV, p. 93) y de los ingresos por facturación por regalías por
riego (Informe Final IV, p.
94).
La opción de la desalinización
para ambas localidades (Sierra Grande y San Antonio Oeste) arranca en la p. 103
del informe. En esta parte,
MEKOROT aborda generalidades y describe las diferentes tecnologías, con sus
pros y sus contras.
Hay toda una serie de aspectos que condicionan la
instalación y operación de estas plantas desaladoras (Informe Final IV, p. 106).
En primer lugar son muy costosas: requieren de una inversión
inicial elevada y consumen mucha energía.
En segundo lugar,
enfrentan desafíos técnicos importantes: «La producción de agua de las
plantas desaladoras debe mantenerse constante la mayor parte del tiempo, pudiendo
cambiar el volumen producido en rangos del orden del 10%. Si la planta presenta
grandes cambios en el volumen producido a lo largo del tiempo las instalaciones
que no están en producción requieren un mantenimiento constante que insume
grandes costos en áreas improductivas de las plantas» (Informe Final IV, p.
107). Hablando concretamente del método de ósmosis inversa MEKOROT advierte:
«Si bien los beneficios de la desalinización son muchos, también lo son los
desafíos que implica su uso para que sea técnica y económicamente viable»
(Informe Final IV, p. 109).
Tercero y último, producen un impacto ambiental por la
generación de salmuera, las elevadas emisiones de carbono, y la alteración de
habitats. (Apenas cinco años atrás, desde el gobierno provincial, se nos decía,
con relación al proyecto de hidrógeno verde de la empresa australiana
Fortescue, que la desalinización no producía impactos. Ver mi publicación Malo por donde se lo mire.)
¿Qué alternativas hay, en definitiva, para el abastecimiento
de agua de la Zona Atlántica? El DPA tiene varias en carpeta. El informe de MEKOROT
da cuenta de esas propuestas y hace una serie de observaciones sobre las
mismas.
Concretamente, el DPA propone 12 alternativas entre las que
se cuentan la construcción de un canal paralelo o casi paralelo al canal
existente, la construcción de nuevos reservorios, e incluso la instalación de una
planta desalinizadora en Sierra Grande (en el informe, pp. 120-122, hay una
tabla con esas 12 alternativas). El objetivo: transportar 1000 l/s a San Antonio Oeste (e independizar el consumo humano del
canal Suárez) y otros 300 l/s a Playas Doradas (Informe Final IV, pp. 119 y
120). El DPA también propone en su análisis un orden de las alternativas en
función de su viabilidad (Informe
Final IV, p. 120).
Como comenté, el informe de MEKOROT contiene observaciones técnicas
sobre las alternativas del DPA (Informe
Final IV, p. 123), pero también da sus propias alternativas,
considerando distintos escenarios a 2055, a saber: 1) poblacional, 2) poblacional
+ 5.000 ha regadas por goteo, 3) poblacional
+ 10.000 ha regadas por goteo.
Para el primer
escenario (solo poblacional) MEKOROT plantea tres alternativas:
a. Nuevo acueducto
(el existente se deja para uso agrícola, Informe Final IV, p. 163),
b. Nuevo acueducto
+ planta desaladora, y
c. Plantas
desaladoras.
En el caso de San Antonio
Oeste, el nuevo acueducto vendría desde Conesa; en el caso de Sierra Grande,
desde San Antonio Oeste (indirectamente del río Negro). En caso de que se opte
por la alternativa b (Nuevo acueducto + planta desaladora), habría una única
planta desaladora para San Antonio Oeste y Sierra Grande (con un costo estimado
de U$D 120.000.000, Informe Final IV, Tabla 31, p. 148); en el caso de la
alternativa c (plantas desaladoras) habría una planta desaladora por ciudad (la
de San Antonio Oeste costaría unos U$D 97.020.000,
y la de Sierra unos U$D 37.840.000, Informe Final IV, Tabla 31, p. 148) (Informe
Final IV, Tabla 17, p. 125). (Esas plantas poseen una vida útil estimada de 25
años, Informe Final IV, p. 156.)
En el caso del
escenario 2 y 3 (poblacional +
5.000 ha regadas, poblacional + 10.000 ha regadas) la alternativa es una sola: nuevo
acueducto Conesa-San Antonio Oeste, y de ahí otro acueducto hasta Sierra Grande.*
*(Aparentemente,
el gobierno de Río Negro compró esta alternativa, pero considerando, no la
incorporación de nuevas hectáreas regadas, sino el desarrollo energético del
golfo San Matías. De hecho, «El ministro de Desarrollo Económico y Productivo
de Río Negro, Carlos Banacloy, confirmó (en marzo de 2026) que el proyecto del
canal Pomona-San Antonio Oeste sufrirá modificaciones sustanciales en su planificación
original y pasará a depender de la Secretaría de Energía y Ambiente provincial,
en el marco del crecimiento del polo exportador de GNL y petróleo en el Golfo
de San Matías». Es gravísimo que la
Secretaría de Energía sea el organismo que administre el agua que beben les sanantonienses
y sierragrandenses. ¿Qué priorizará Energía en caso de escasez?[4])
Como vemos, la
planta desaladora se muestra como una alternativa viable, pero solo si no se amplía
la superficie regada (entiendo que con respecto a la superficie actual) (Informe
Final IV, p. 125).
El informe de
MEKOROT también analiza el costo económico y energético de los distintos
escenarios y alternativas. Considerando el escenario poblacional, la
alternativa c (las dos plantas desaladoras) es la de menor costo de inversión;
por mucho: U$D 134.860.000 (Informe
Final IV, p. 150), aunque, como vimos, la desalinización como opción está
lejos de ser viable: técnica, ambiental,
e incluso económicamente.
Nos vemos en Fuentes Turbias V (Planificación, optimización
y acompañamiento a nivel Provincial del reúso de los efluentes generados en las
plantas de tratamiento de líquidos cloacales).
[1]
Wikipedia refiere la siguiente anécdota sobre esta persona: «El 16 de junio de 2009, Aharonovich
generó controversia por un comentario que hizo durante una reunión con un
detective de policía encubierto en la Estación Central de Autobuses de Tel
Aviv. Después de que el detective se disculpara por su aspecto desaliñado
durante la reunión, Aharonovich respondió que se veía tan sucio como un «Araboosh», un insulto hebreo que se traduce aproximadamente como «árabe sucio». Varios miembros del Knesset (el parlamento de Israel) lo denunciaron como racista tras ello, y
posteriormente se disculpó». Lo
que Wikipedia no informa es si les árabes aceptaron esa disculpa. https://en-wikipedia-org.translate.goog/wiki/Yitzhak_Aharonovich?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc
[2] https://www.formosa.gob.ar/noticia/31298/506/visitas_de_consultores_de_la_empresa_israeli_mekorot_por_el_norte_provincial
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